El conjunto del sector ha identificado a la mediana empresa como el principal objetivo de sus reclamos y mensajes. A medio camino entre la pequeña y la gran cuenta, el mid market aúna todas las ventajas y virtudes de las que carecen las pequeñas o micro, incapaces de asimilar la necesidad de automatizar sus procesos de información, o las corporaciones, inflexibles y muy poco dinámicas en la aplicación de las nuevas tecnologías de negocio. Esta misma semana grandes fabricantes del sector han anunciado tecnologías y estrategias dirigidas a ese colectivo empresarial que, de acuerdo a las previsiones del INE (Instituto Nacional de Estadística) experimentará un crecimiento del 5,4%, frente al menor impulso que le presuponen a la micropyme (3,20%), la pequeña empresa (2,9%) o la gran cuenta (3,6%). Los distribuidores e integradores especializados en la pequeña empresa no quieren perder la oportunidad de hacer negocio con este tipo de empresa y engrasan su maquinaria para atender las necesidades de este colectivo. También los resellers corporativos quieren apuntarse al carro del mid market para reemplazar a todas las grandes cuentas que ahora compran directamente a sus suministradores a través del denostado sistema de subastas. Aunque esta no es una estrategia local sino gestada a nivel internacional, España es un buen semillero de este tipo de compañías, unas 20.000, que, -en función de la fuente- atesoran entre 50 y 1.000 empleados. Cierto es también que las más grandes superan con creces la definición de mid market en España, donde el 95% de los 3,3 millones de empresas (fuente INE) son pequeñas o micro, pero lo interesante es comenzar a acotar para centrar los mensajes. Llegar a este colectivo resultará más sencillo para los fabricantes que ya trabajan con la gran cuenta y que tan sólo deberán adaptar las herramientas y soluciones a las necesidades de unas organizaciones con un perfil mucho más pragmático, dinámico y flexible.