El pasado viernes,
Apple adelantaba por primera vez en la historia al buscador de Internet en valor en Bolsa con una capitalización de 158.840 millones de dólares, frente a los 157.230 millones de dólares de
Google.
Aunque esta situación sólo duró unas horas, sirvió para llamar la atención de mercados y analistas sobre la evolución de dos de los principales gigantes del panorama tecnológico norteamericano.
Gracias en buena medida al popular
iPhone, y al aumento de la venta de ordenadores en todo el mundo, las acciones de Apple han subido un 44% en el último año.
Apple lanzó su teléfono móvil en junio de 2007 y el pasado julio introducía simultáneamente en 21 países la versión 3G, de la que se vendieron un millón de unidades en sólo un fin de semana.
El nuevo iPhone aporta como principal novedad que los usuarios pueden
descargar aplicaciones para el teléfono creadas por Apple u otras empresas que se compran en la tienda online de la firma. Aunque Apple sólo se queda con un 30% de las ventas y muchas de ellas son, incluso, gratis, el éxito de estos programas incrementa las ventas del teléfono.
El panorama de Google
Aunque los
títulos del buscador superaron los 700 dólares a finales de 2007, experimentaron un fuerte descenso el pasado marzo hasta los 413 dólares por la bajada en los ingresos en los anuncios publicados por el buscador, su principal fuente de ingresos. Aunque Google ha argumentado que la bajada se debe también a otros factores, los analistas creen que la empresa podría no ser tan inmune a la crisis económica como parecía. Los inversores se muestran también impacientes por la falta de modelos de negocio para rentabilizar costosas inversiones de la firma como el servicio de vídeo por Internet, YouTube.