Opinión

Consumibles y ahorro: cómo evitar que lo barato salga caro

Sonia Peinador, responsable del equipo de consumibles de Xerox España

Sonia Peinador, Xerox España.
Sonia Peinador, Xerox España.

Muchas veces en las compañías –y especialmente en las pequeñas y medianas empresas-  el ahorro es un objetivo clave en los planes y estrategias en diferentes áreas. Por eso, podemos caer en la tentación de adquirir productos considerados como gangas, sin antes pararnos a pensar si son originales. Según un informe de la Oficina de Propiedad Intelectual Europea y la OCDE, los productos falsificados y pirateados ya suponen el 2,5 % del comercio mundial.

Pongamos como ejemplo el caso de los cartuchos de impresión baratos, que incluso a veces también se falsifican. Hay muchos vendedores en el mercado que aseguran que sus productos son de la misma calidad que los originales y con mejor precio. ¿Estamos ahorrando realmente con la adquisición de estas ‘gangas’? Probablemente no. En un primer momento pueden presentarse como la mejor opción por su coste reducido, pero a largo plazo suponen un riesgo para el correcto funcionamiento de los equipos, ofrecen una baja calidad en la impresión e incluso pueden tener un impacto negativo en el medio ambiente. De hecho, según datos de un informe de BLI, el rendimiento de marcas consideradas ‘low cost’ puede ser hasta un 59% menor que la anunciada. 

Para conseguir una mayor productividad y mayor calidad de las imágenes con nuestras impresoras, y a la vez proteger nuestros equipos (y nuestro negocio), hay una serie de recomendaciones sencillas que podemos tener en cuenta antes de la adquisición de los consumibles, como sería evitar productos con descuentos desorbitados (que a menudo es sinónimo de que estamos ante un producto falsificado) y las ventas para liquidar inventario u ofertas en productos con exceso de stock. Por otra parte, también es imprescindible no adquirir cartuchos que no estén en buen estado, así como aquellos que no parezcan auténticos, con mala calidad en el empaquetado y etiquetado.

Los mejores aliados

Lo cierto es que la mejor defensa contra los consumibles falsificados es un consumidor bien informado. La clave está en comprar siempre productos de marcas de confianza, y trabajar con un socio o distribuidor honesto simplificará enormemente el proceso. Hay empresas que ofrecen consumibles de calidad y asequibles, que invierten en recursos de ingeniería para su diseño y producción, aplicando estrictos controles de calidad en el diseño y fabricación de los mismos.

Cuando es un distribuidor de quien estamos hablando, mantener y proteger a los clientes es un objetivo estratégico para seguir creciendo en el mercado. Además del trato al consumidor, la calidad de los productos y servicios que se ofrecen es fundamental para preservar a los clientes y que estos sigan siendo fieles. Y en este aspecto, para convertirse en el proveedor de confianza, la combinación ganadora supone cuidar los consumibles que se distribuyen –en términos de autenticidad, calidad- y proporcionar herramientas para proteger al cliente.