Mejor formados, más valorados

La crisis devuelve la formación al capítulo de gastos. Así de rotundo es el informe elaborado por la firma Sogeti, según el cual las inversiones en formación han caído un 20% en las empresas españolas a lo largo de los últimos dos años. Este dato desolador revela que la crisis ha tocado de lleno en la línea de flotación de un capítulo básico para optimizar el índice de productividad de las empresas y nos distancia aún más de nuestros vecinos europeos que alían el crecimiento del negocio a la optimización en el grado de conocimiento de sus empleados.   La recesión ha puesto fin a una tendencia al alza en este escenario, según el cual las empresas destinaban entre el 5% y el 8% de sus presupuestos a programas de capacitación y desarrollo de recursos humanos. Con la crisis se han esfumado los fondos destinados a los llamados cursos de habilidades y destrezas (capacitación de liderazgo, motivación, comunicación, resolución de conflictos) que representan una importante fuente de conocimiento, pero que no resultan imprescindibles en el día a día del negocio.   Sin embargo, las empresas mantienen su interés en el aprendizaje técnico, imprescindible en muchos casos para conocer las herramientas y aplicaciones de negocio. En este caso hablamos de cursos de administración de sistemas, bases de datos, herramientas ofimáticas, soluciones de virtualización y comunicaciones unificadas, movilidad, seguridad y también de nuevas tecnologías emergentes. Lo curioso es que ahora estos cursos los están recibiendo trabajadores de plantilla reconvertidos debido al recorte en los presupuestos y no las empresas subcontratadas que eran las encargadas de formar a los usuarios y realizar esas labores de prestación de servicios. El canal es, pues, uno de los grandes perjudicados con este recorte de presupuestos ya que uno de sus desempeños tradicionales era ejercer esa función.
   A mayor formación, mayor facturación
 El e-Learning rompe barreras  Alto coste y mucho tiempo  Los más demandados  Diferentes, no iguales  Un lucrativo negocio   Los mayoristas también quieren pastel




