Opinión

La importancia del DNS en la experiencia omnicanal del sector retail

Cuando empecé a trabajar a finales de los 90, Internet y los DNS irrumpían en nuestras vidas. La tecnología era agradable y divertida, pero sólo era necesaria cuando un usuario enviaba correos electrónicos a través de ARPAnet o accedía a uno de esos nuevos servidores web. Todo ha cambiado. Si las DNS no funcionan, la red tampoco. ¿Podemos imaginar el enorme impacto de cualquier caída de la red por causa del DNS en los los grandes distribuidores que atienden a millones de clientes en el mundo?

El mercado minorista es uno de los más despiadados. La competencia, la presión de los márgenes y la mejora de la experiencia del cliente domina su día a día. Deben atender a sus usuarios en cualquier momento y desde cualquier lugar. Especialmente en ocasiones tan marcadas como el Black Friday o el inicio del periodo de rebajas. Una vez más, la visibilidad, la accesibilidad y la disponibilidad inmediata las 24 horas del día son requisitos clave para los minoristas.

Proporcionar una experiencia de usuario homogénea es otra de sus grandes preocupaciones. No es de extrañar que las estrategias omni-canal empiecen a imponerse. Una interrupción del DNS o un simple retraso en la transmisión... y toda la cadena está en peligro. Para mejorar su competitividad, los minoristas deben ser extremadamente ágiles para adaptar su estrategia de ubicación y para abrir o cerrar tiendas. Asegurar el despliegue rápido de la tienda, mientras se mantiene una administración centralizada que permita la consistencia de las redes distribuidas, debe ser una de las principales funcionalidades de cualquier solución DDI. Elegir la solución correcta de DDI (DNS-DHCP-IPAM) también es fundamental para cadenas como Carrefour e Ikea, que multiplican sus dispositivos TI que dependen de la red y, por tanto, del DNS para funcionar.

Finalmente, estamos viviendo el último nivel de integración omni-channel, Amazon Go que se presenta al mundo como una tienda sin dependientes: sin línea de cajas, sin registros, sin máquinas de autopago. La consecuencia, aumento del flujo de datos. Estos son los desafíos a los que se enfrentan los distribuidores y cuya única respuesta es una plataforma de administración escalable, centralizada y de alta disponibilidad. Solo aquellos servidores DNS con una alta absorción de tráfico, conectividad y procesamiento en tiempo real garantizarán que el comercio ofrezca una experiencia satisfactoria al usuario y a la vez, conozcan mejor los nuevos hábitos de los consumidores. Al fin y al cabo, los negocios son los negocios…

LA PREGUNTA
¿Cuánto supone el IoT (Internet de las cosas) en su negocio actual?