Opinión

Las tareas pendientes de la señora Whitman

Juan Cabrera, redactor jefe de CHANNEL PARTNER Es una lástima que HP no reúna más a menudo a su canal de distribución ...

 Es una lástima que HP no reúna más a menudo a su canal de distribución planetario. Y lo es porque encuentros como el celebrado durante esta semana en Las Vegas, al que acudieron unos 3.000 profesionales del canal (más de una docena de España), ha servido a todos para coger el pulso a una compañía que en los últimos tiempos iba pasada de pulsaciones. Y eso siempre es bueno.
  Se puede decir que en la ciudad de los casinos HP ha emitido buenas vibraciones. La nueva CEO, Meg Whitman, hizo un discurso feel good. La ex-eBay hizo lo que todo buen gestor o jefe de gobierno que se estrena en el cargo. Puso tierra de por medio con su antecesor, el polémico Apotheker, y pidió perdón por los desmanes de los últimos meses -sobre todo por la zozobra creada al canal por la posible venta de su división de PC-. Aseguró que a partir de ahora borrón y cuenta nueva y a por el mercado otra vez. Un grito de guerra esperable aunque, no por ello, menos necesario.     Whitman dijo que no concibe a una HP sin el PC, que la compañía que dirige no es una firma de software y que todos deben remar juntos. Que para ella todos sus hijos -léase divisiones- son iguales. Era lo correcto. Sin embargo, los hechos han demostrado que la balanza no está tan equilibrada. Poco se escuchó en la reunión de Las Vegas de parte de Todd Bradley, el jefe del negocio de Personal Systems. Con este mutismo, HP dejó claro que no tiene producto en tabletas hasta que llegue Windows 8, y para eso faltan muchos meses. Como consecuencia, puede ser que cuando entre en este negocio, sus posibilidades estén ya muy mermadas. En cualquier caso, Microsoft, su próximo sistema operativo y su capacidad para crear un ecosistema de aplicaciones serán claves. No todo dependerá de HP.     Cabe preguntarse cómo el primer fabricante de ordenadores del mundo, con una facturación de 40.000 millones de dólares y el poder de compra y negociación que de esas magnitudes se desprende, tiene tantos problemas para adelantarse a sus competidores. No hay que olvidar que HP ya llegó tarde al netbook y que ahora vuelve a perder el tren, momentáneamente, del tablet y se muestra tímido con los Ultrabooks de nueva generación. Está claro que el time-to-market le falla y es algo que deberá corregir. Mejorar este aspecto era precisamente uno de los objetivos buscados con la escisión que promovió Apotheker. Ahora será Whitman la que tenga que afrontar este reto.     Por el contrario, las grandes apuestas de futuro de HP están en el terreno de los servidores para el centro de datos (tiene tres proyectos multimillonarios en este ámbito para mantener el tipo frente a IBM y no dejarse comer terreno por Cisco o Fujitsu). Además, en la ciudad de los casinos también se pudo apreciar el idilio con Autonomy, proveedor de soluciones para sacar partido al océano de datos no estructurados que rodea a las compañías. Lo que está por ver es cómo el canal puede sacar partido a la apreciada y boyante tecnología de la adquirida Autonomy. No parece que a corto o medio plazo vaya a tener muchas opciones.     Por último, no son pocos los distribuidores que siguen pensando que la nube puede servir a las marcas para acercarse a los clientes y, más tarde, dar la espalda al intermediario, una vez la cuenta está fidelizada. HP es probablemente el proveedor que más está invirtiendo en consolidar el negocio del cloud en el canal, sobre todo de servicios de infraestructura (IaaS). Buena prueba de ello es el establecimiento de centros cloud en integradores y mayoristas. Sin embargo, deberá seguir evangelizando para hacer entender el nuevo modelo de negocio y ahuyentar los temores de los intermediarios.

LA PREGUNTA
El crecimiento de la economía se está ralentizando. ¿Hasta qué punto lo está notando en su negocio?