Opinión

Un 30% de la demanda sin cubrir es un problemón

Se van conociendo datos que ayudan a calibrar el problemón que tiene el sector tecnológico (y otros) con la carestía de procesadores. En una entrevista reciente, Alberto Ruano, director general de Lenovo en España, hacía balance de la evolución de la compañía desde el estallido de la crisis sanitaria y el sabor era agridulce. El gigante chino del PC ha vendido como nunca, pero al mismo tiempo ha sido incapaz de atender nada menos que un 30% de la demanda. Como resultado, ha habido clientes que han tenido que esperar hasta seis meses para tener el ordenador de Lenovo que querían.

Además, una derivada preocupante de la crisis de los procesadores está siendo además la inflación de precios de sobremesas y portátiles. Y otro problema que se une a la pérdida de negocio y la insatisfacción de los clientes es el de la falta de visibilidad de las marcas en el retail como consecuencia de no tener producto disponible.

En el número de julio-agosto de CHANNEL PARTNER daremos cuenta de cómo ha evolucionado el negocio del PC gaming en España, y los datos confirman que también en este nicho hay un exceso de demanda que a duras penas se puede satisfacer. Según GfK, hasta un 37% de los jugadores adelantaron sus decisiones de compra de portátiles y sobremesas para gaming debido a la irrupción de la pandemia y la perspectiva de pasar muchas horas en casa debido a los confinamientos y limitaciones de movilidad.

La Covid-19 insufló energía a este mercado, que, aunque seguía creciendo, había ralentizado mucho su ritmo de avance en los últimos años. Así, las ventas de PC y periféricos para gamers pasaron de crecer un 11% en 2019 a hacerlo un 69% en 2020. También ha subido mucho el precio medio de los equipos, debido en parte a la carestía. En concreto lo hizo un 20% de marzo de 2020 a marzo de este año.

Son datos todos que muestran que el mercado del PC, como otros tantos, está en una fase importante de reajuste como consecuencia de la crisis sanitaria y sus repercusiones en la estructura logística y fabril mundial. Por no hablar de la competencia de otros sectores, como el del automóvil, que también necesita de procesadores y que además está dispuesto a pagar más por este tipo de componentes. 

LA PREGUNTA
¿Qué impacto cree que tendrá Windows 11 en su negocio en los próximos meses?