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Tres de cada cuatro españoles cree que pueden borrar totalmente su huella digital

Seguridad

El “derecho al olvido digital” no es automático, sino que deben cumplirse una serie de condiciones relativas a que la información difundida en internet sea inadecuada, inexacta, no pertinente, excesiva u obsoleta, y que no entre en conflicto con otros derechos fundamentales como son la libertad de expresión o el derecho a la información

Gestionar la identidad online y comprender cómo el hecho de compartir o dar me gusta a una publicación puede afectar a la futura carrera profesional o relación con un ser querido, resulta complicado a medida que crece nuestra huella digital. ¿Qué nivel de control tenemos sobre nuestra presencia online? Kaspersky ha realizado un estudio, que, bajo el título 'The right to be forgotten', analiza esta cuestión.  La principal conclusión es la falta de conocimiento generalizada: la mayoría de los encuestados no son conscientes o no están seguros del control que tienen sobre su presencia en la red o de lo que podrían hacer si quisieran gestionar su identidad digital. Asimismo, existe, de forma extendida, la idea errónea de que la información difundida a través de redes sociales puede eliminarse completamente. 

Esta misma semana, el Tribunal Constitucional ha reconocido el derecho al olvido en los buscadores de Internet al declarar inconstitucionales las resoluciones que vulneraron el derecho a la protección de datos personales de una persona frente a informaciones difundidas en la Red. En este sentido, Kaspersky ha revelado los datos del estudio 'The Right to be Forgotten', llevado a cabo entre más de 8.500 usuarios de internet en 11 países europeos, incluyendo España.

Este informe analiza el nivel de concienciación y actitud hacia la privacidad online y huella digital y se agrupa en tres ejes de investigación: el nivel de concienciación sobre el impacto de la huella digital de una persona en su carrera profesional y en sus relaciones; la comprensión sobre el impacto tanto positivo como negativo de su actividad online, en particular, la publicación sobre temas polarizados; y su predisposición para realizar un testamento digital (datos que permiten acceder a los servicios de correo, páginas web, redes sociales, sistemas de crédito en Internet, etc.), así como lo que sucede con sus datos después de su muerte.

Uno de los datos más preocupantes que arroja el estudio de Kaspersky es que la gran mayoría de los encuestados españoles (74%) cree, erróneamente, que tiene el control para eliminar totalmente su presencia en la red. La investigación también analiza cómo la percepción que se forma de la presencia online puede resultar un problema para muchas personas. En total, el 37% de los españoles encuestados afirma que sus perfiles en las redes sociales no les representan auténticamente. Otro 47% afirma que los demás pueden hacerse una idea equivocada de ellos a partir de su historial de búsqueda en Internet.

Las publicaciones que "nos gustan" en las redes sociales pueden tener un profundo efecto en la percepción que los demás tienen de nosotros. Los españoles son conscientes de que su manera de comportarse en la red puede tener consecuencias, y señalan ciertos temas como más arriesgados y polémicos, llegando a afectar a la percepción que se tiene de una persona e incluso a sus perspectivas de empleo.

Las publicaciones despectivas hacia personas discapacitadas (42%) o contra la vacuna de la Covid (40%), la utilización del lenguaje antitrans (35%), manifestarse contra el cambio climático (27%) o a favor de un determinado partido político (27%) son las más perjudiciales a la hora de buscar un empleo o relacionarse, según los encuestados en España.

Más de un tercio de los encuestados españoles con perfil directivo (35%) admite haber buscado la presencia online de un empleado cuando se incorporó a la empresa y encontrado algo sobre lo que hicieron un juicio de valor, mientras que más del 43% afirmaron conocer a alguien cuyo trabajo o carrera se había visto afectado negativamente debido a una antigua publicación en las redes sociales. De hecho, a un 42% de los usuarios les preocupa que su historial en la red pueda afectar a sus posibilidades a la hora de solicitar un empleo. A pesar de ello, casi un tercio nunca ha revisado o eliminado sus antiguas publicaciones en las redes sociales.

“A pesar de que la normativa en materia de protección de datos reconoce a las personas físicas el llamado 'derecho al olvido digital', su ejercicio no es automático, sino que deben cumplirse una serie de condiciones relativas a que la información difundida en Internet sea inadecuada, inexacta, no pertinente, excesiva u obsoleta y que no entre en conflicto con otros derechos fundamentales como son la libertad de expresión o el derecho a la información. Es decir, el derecho al olvido no nos permite borrar cualquier rastro que hayamos dejado en Internet, por lo que debemos ser cautelosos de la misma forma que lo somos en el mundo offline”, recuerda Nando Olcina, abogado del despacho Bamboo Legal y especialista en protección de datos.

La gestión de la huella digital tras la muerte 

Millones de personas que fallecen dejan atrás sus perfiles en las redes sociales y sus historiales de búsqueda en Internet. Muchos, por supuesto, no tienen la oportunidad de revisar primero su huella digital. La encuesta realizada por Kaspersky detecta una preocupante falta de concienciación, ya que casi un tercio (30%) de los encuestados españoles no se ha planteado qué será de su huella digital una vez que fallezcan, y casi una quinta parte (17%) asume erróneamente que todas sus cuentas de redes sociales se eliminarán automáticamente para siempre.

La investigación también revela que el 33% se sentiría cómodo accediendo al perfil de las redes sociales de un progenitor fallecido si éste dejara sus datos de acceso en su testamento. Sin embargo, este nivel de comodidad no es igual cuando los encuestados lo consideraron para sí mismos. Solo el 15% de los españoles tienen previsto dejar en su testamento el acceso a su identidad digital o presencia online (búsqueda en Internet, redes sociales, historial de compras, correo electrónico, iCloud).

"Los datos nos siguen allá donde vamos, se convierten en una parte de nosotros mismos y nos acompañan durante toda nuestra vida. A menudo, los datos que compartimos hoy no reflejan la persona que seremos mañana. Tenemos que comprender mejor el impacto de los datos compartidos a lo largo del tiempo y cómo pueden cambiar nuestras vidas el día de mañana. Y, lo que es más importante, debemos reconocer si, y hasta qué punto, podemos borrar permanentemente nuestra antigua identidad digital porque ya no refleje nuestros valores. Con Kaspersky Security Cloud, vemos dónde residen nuestros datos y cómo podemos protegerlos para construir un mundo más seguro”, comenta David Emm, investigador principal de seguridad del equipo de investigación y análisis global de Kaspersky.

 

LA PREGUNTA
¿En qué medida se beneficiará, como partner de tecnología, de los fondos europeos?