Opinión

Del cloud communication al fog communication

Sergio Serrano, CTO de Avanzada 7

Sergio Serrano, Avanzada7
Sergio Serrano, Avanzada7

El cloud impera. Se conoce, se utiliza, está de moda y muchos profesionales se han volcado en él, pero lo cierto realidad es que el despliegue es complejo, requiere tiempo estructurar una plataforma correcta y deben seguirse pautas muy específicas para alcanzar la eficiencia esperada.

El ahorro de costes, principal argumento del cloud, ha llevado a que la mayoría de implementaciones apuren al máximo. En consecuencia, muchas empresas lo desechan debido a una experiencia negativa. Otro factor perjudicial es la rapidez exigida. La prisa por obtener beneficios está en contra del cloud.

En este escenario aparece Internet de las Cosas (IoT, Internet of Things) que aspira a conectar todos los dispositivos a la nube: el frigorífico, la puerta del garaje, el teléfono… Pero la realidad se impone y los problemas no tardan en aparecer si nos limitamos a diseñar una infraestructura al uso, es decir, destinada sólo al ahorro.

El primer problema para IoT es el número de direcciones IP necesarias; el siguiente es que muchos países no estamos listos para IPV6. A ello se suma la sobrecarga de conexiones sin redundancia de red; tercero, topamos con el retardo: ¿quién esperará dos minutos a que su frigorífico le informe de cuáles son las verduras disponibles en casa y cuáles están frescas? Exigimos velocidad en el acceso a la información, sea ésta cual sea, y dos minutos son demasiado.

La actual infraestructura, sometida al ahorro y a la prisa, no facilita el sueño IoT. Para solucionarlo hemos recurrido a bajar las nubes al suelo, es decir, a la niebla en la computación o fog computing, término aún poco extendido que parece solucionarlo situando un equipo frontera en el cliente, que mantiene la comunicación con la nube, y a quien llega la información. Así, el retardo es menor, se reduce la carga de direcciones IP y se aligeran las conexiones.

En las comunicaciones también se ha dado una evolución notable. Ya podemos subir una centralita y creer que está en cloud. Pero ¿es así? ¿Qué debe tenerse en cuenta? ¿Qué sucede entre el front-end y el back-end, franja donde están los sistemas de seguridad, las IPs?… En el front hay diferentes tipos de conexiones a internet; en el back, donde está el servicio, surgirá el grueso de los problemas porque no se suele contar con la redundancia. El cloud PBX es extremadamente complejo y exige redundancia de hardware, de servicios virtualizados, de la red y, además, backup. Es la única vía para contar con un sistema estable.

Igual que aparece el fog computing para resolver los problemas del cloud, debemos trabajar el término fog communicationpara solventar los relativos al cloud communication. Equipos como los SBC de cliente o routers preparados para VozIP, entre otros, solucionarán los problemas mientras nos preparamos para llegar al Cloud adecuadamente.

LA PREGUNTA
¿Crees que los nuevos Xeon Skylake serán un revulsivo para el mercado de servidores?