Parece que los de Microsoft no se sienten amenazados por el tirón de Linux en el escritorio. Un poco machada, dada la situación cada vez más favorable de las distintas distribuciones. Según publica el medio on line The Inquirer (http://es.theinquirer.net/2006/07/03/en_redmond_no_preocupa_linux_e.html) Bill Hilf, director general de la estrategia competitiva de Microsoft, explicó que la filosofía Open Source no supone una amenaza para Windows en el escritorio (usuario final), y que está perdiendo cuerda en el mercado de los servidores, ya que los consumidores separan el sistema operativo del modelo de desarrollo.
En una entrevista con CRN, Hilf afirmó que muchos falsos profetas vienen augurando desde hace años que Linux se apoderaría del escritorio, pero que esto no ha ocurrido. Según él, el escritorio es un entorno realmente complicado, que no está directamente relacionado con el sistema operativo. «No es un problema de Red Hat o IBM. Es un aspecto del modelo. El discutible modelo de desarrollo impide que Linux tenga éxito en el escritorio», afirmó.
Hilf añadió que la adopción de Linux se está ralentizando ya que los clientes desechan el modelo de desarrollo de la comunidad Open Source cuando piensan en las soluciones Linux.
Dijo también que el código Open Source es notablemente inferior al código de las aplicaciones comerciales, pero que su magia residía en la comunidad que lo sacaba adelante.
Linux se comporta bien en los servidores Web, DNS y en dispositivos independientes que hacen «algo bien, pero aunque todo parezca atractivo a simple vista en el escritorio, no puede competir si se analiza en profundidad», según sus palabras.
Lamentablemente, fue muy parco al tratar de demostrar con pruebas estas afirmaciones, y seguramente no importe demasiado, porque lo diría de todos modos.


