José Emilio Permuy, director general de la filial española de Silicon Graphics (SGI), ha querido salir al paso de las informaciones publicadas acerca de la supuesta quiebra de la compañía. Como ya se publicó en esta web, la compañía debía afrontar una deuda cercana a los 650 millones de dólares y en marzo la firma ya anunció el despido de 250 trabajadores. Tal y como ha comentado Permuy, el hecho de que la compañía se haya acogido al capítulo 11 de la Ley de bancarrota estadounidense no quiere decir que Silicon Graphics haya entrado en bancarrota, de la misma forma en que «el que uno trabaje en Tráfico no quiere decir que sea un traficante». El responsable español ha matizado que se trata de un movimiento necesario para que el fabricante pueda llevar a cabo una reestructuración financiera para reducir costes. La firma, que ha recibido una inyección de capital de 130 millones de dólares, también ha realizado cambios en el accionariado. De hecho, la única variación que ha de afectar a la filial española es el hecho de contar con un nuevo CEO, Dennis McKenna.
Por otro lado, el propio Permuy, ha sido el encargado de presentar las novedades de producto, que llegan tras los últimos anuncios de Intel. El producto estrella es la línea SGI Altix XE, basada en los nuevos procesadores 5159 Intel Xeon dual core y capaz de soportar hasta 32GB de memoria en cada servidor. Dentro de la estrategia de Dennis McKenna de apostar no sólo por la gama alta, sino también por la media, Silicon Graphics presenta el SGI Altix 450, una máquina blade construida sobre la nueva generación de doble núcleo Intel Itanium 2 y con una capacidad de 450 GB de memoria compartida. Por último, la firma pone en el mercado el Altix 4700, un sistema Linux capaz de operar sobre 512 procesadores y de albergar hasta 6 terabytes de memoria.


