El aumento del precio del petróleo (calculan que el precio medio del barril será de 50,9 dólares este año y 48 dólares en 2006), las variaciones del tipo de cambio, el estancamiento industrial, la persistencia en la desconfianza del consumidor, la fortaleza del euro frente al dólar, junto con la incapacidad de reducir las tasas de paro, son algunas de las razones dadas por Joaquín Almunia, comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, para explicar la mala situación de la economía europea, según publican hoy los diarios El País y Cinco Días. Además, Almunia, reconoce que estos datos podrían empeorar. Bruselas ha indicado que la zona euro sólo crecerá un 1,6% en 2005, cuatro décimas menos que lo anunciado. Y el porcentaje del conjunto de la Unión Europea baja del 2,3% al 2%, muy por debajo del 3,6% que crecerá Estados Unidos este año. Alemania es el país que registrará el crecimiento más bajo (0,8%), aunque en 2006 se espera que esta cifra se eleve hasta el 1,6%.
Por otra parte, según las previsiones de la Comisión Europea, España seguirá creciendo en 2005 y 2006 por encima de la zona euro, revisando al alza su pronóstico para este año, que lo sitúa en el 2,7%. Esta mejora también se reflejará en la inflación española, pasando del 3,1% del año pasado, al 2,9% en 2005 y 2,7% para el año que viene.
Con respecto al ritmo de la creación de empleo, la tasa de actividad continuará estancada sobre el 63% en la UE. Mientras que en España la tasa de paro descenderá, hasta el 10,4% este año (frente al 10,8% de 2004). Bruselas prevé un aumento de un millón en el número de empleados en la zona euro durante 2005 y de 1,3 millones en 2006. Como consecuencia, la tasa de paro se reducirá ligeramente hasta el 8,5%.
Estos datos contrastan con un informe publicado por el Banco de España sobre la rentabilidad de las empresas no financieras ubicadas en el país. Así, estas compañías mejoraron el beneficio ordinario de media un 21,7% en 2004, ocho puntos más que el año pasado. Según la entidad emisora, el aumento de la actividad se produjo gracias al consumo y la inversión en bienes de equipo, lo que, junto al recorte de gastos financieros y salariales y la aportación de dividendos de las filiales en Latinoamérica, ha sido determinante para este crecimiento.


