La coyuntura sigue siendo complicada para Ingram Micro, a juzgar por los resultados del tercer trimestre -concluido el pasado 28 de septiembre- que acaba de hacer pblicos la compaa. Las ventas totales del periodo se elevaron a 5.600 millones de dlares, un 4 por ciento menos que en el mismo periodo de 2001, aunque un 4,6 por ciento ms que en el trimestre precedente. Ingram no logra salir de los nmeros rojos, y perdi entre julio y septiembre 8,3 millones de dlares en todo el mundo. De cualquier manera, este ao ha logrado mitigar algo la situacin, pues hace justo un ao reportaba prdidas de algo ms de 13 millones de dlares. Como recientemente ha manifestado el mximo responsable europeo de la compaa, Greg Spierkel, Ingram se mueve en la direccin correcta. Y es que si se echa la vista atrs los resultados son an peores. As, en el primer trimestre de 2002 la compaa redujo su actividad en EEUU un 25 por ciento y en Europa un 11 por ciento; aunque la cosa fue a mejor entre abril y junio y las cadas se suavizaron -17 por ciento en EEUU y 2 por ciento en Europa-.
Por regiones geogrficas los datos tambin muestran divergencias. Mientras que en Norte Amrica, que sigue representando la parte del len de la actividad de Ingram -un 55 por ciento del total-, el mayorista vio como sus ingresos menguaban un 12,1 por ciento, en Europa tuvieron un ligero incremento del 1,6 por ciento (11,3 por ciento en dlares). Las ventas de la firma en el Viejo Continente alcanzaron 1.700 millones de dlares, mientras que al otro lado del Atlntico recaud 3.100 millones. Algo ms dinmico, aunque todava no se vea sntomas de despegue de la actividad, fueron los negocios de Latinoamrica y Asia-Pacfico, que, de forma combinada, crecieron un 2,3 por ciento.
La contabilidad de los nueve primeros meses confirma la debilidad en las cuentas de Ingram. La compaa contabiliz de enero a septiembre unas ventas de 16.570 millones de dlares, lo que supuso una bajada del 13 por ciento con respecto al ao anterior.
Por todo ello la compaa, que en Espaa dirige Jaime Soler, ha puesto en marcha un riguroso programa de recorte de costes en todo el mundo que previsiblemente mejorar las cuentas del primer trimestre de 2004 en 160 millones de dlares.


