Llegan buenas noticias desde Europa para las pequeñas y medianas empresas españolas. El uso de la inteligencia artificial (IA) se ha generalizado entre las empresas de la zona euro, aunque en la mayoría de los casos su utilización sigue siendo baja o moderada. Así lo refleja una encuesta del Banco Central Europeo (BCE). Sin embargo, son las compañías alemanas y españolas las que hacen un mayor uso de esta tecnología entre las principales economías del área del euro.
El sondeo, elaborado entre mediados de noviembre y diciembre de 2025 a partir de una muestra de 5.067 empresas de la eurozona, muestra que el 27% de las compañías aún no emplea IA. En contraste, un 33% afirma utilizarla de forma muy limitada, el 31% de manera moderada y solo el 7% declara un uso intensivo.
Los resultados del BCE indican, además, que la falta de adopción es más habitual entre las pymes, ya que el 35% no utiliza tecnologías de IA, frente al 13% de las grandes empresas. Asimismo, las pequeñas y medianas compañías muestran una menor propensión a experimentar o a usar la IA de forma moderada, aunque la proporción de empresas que hacen un uso significativo es similar en ambos tamaños empresariales.
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Alemania y España, muy por encima de Italia y Francia
Por países, el 47% de las empresas alemanas y el 43% de las españolas emplean la IA de forma moderada o intensa, muy por encima de Italia (26%) y Francia (22%).
En el extremo opuesto, Italia destaca como el país con mayor porcentaje de empresas que no utilizan IA en la actualidad (45%), por delante de Francia, España y Alemania, que presentan cifras más homogéneas, del 27%, 26% y 23%, respectivamente.
“Entre las cuatro mayores economías de la zona euro, Alemania y España son las que cuentan con un mayor número de empresas que utilizan la IA al menos de forma ocasional, mientras que Italia concentra la mayor proporción de no usuarios”, subraya el BCE.
De cara a los próximos 12 meses, las empresas prevén destinar, de media, el 9% de su inversión total a la inteligencia artificial. Esta proporción es muy similar entre pymes (9%) y grandes compañías (10%). Por países, Alemania lidera las previsiones de inversión en IA como porcentaje del total (10%), seguida de España (9%), Italia (8%) y Francia (7%).
Incluso aquellas empresas que actualmente no emplean IA prevén, en general, invertir en esta tecnología en alguna medida durante el próximo año, según señala el banco central.
En este contexto, las grandes empresas anticipan una tasa media de inversión en IA del 6%, ligeramente superior a la de las pymes (4%), lo que arroja un promedio general del 4%. Las compañías que ya utilizan la IA con baja o moderada intensidad esperan dedicar una mayor proporción de recursos (9% y 11%, respectivamente), mientras que las previsiones más elevadas corresponden a las empresas con un uso significativo de esta tecnología.
Dentro de este último grupo, las pymes planean destinar una mayor parte de su inversión a la IA (21%) que las grandes empresas (17%), lo que apunta a que algunas pequeñas y medianas compañías se sitúan a la vanguardia en la adopción de esta tecnología.
Uso de la IA en las empresas
En cuanto a las aplicaciones concretas, la encuesta revela que las empresas emplean la IA principalmente para optimizar sus procesos de negocio, tanto principales como secundarios, que concentran el 33% y el 29% de los usos, respectivamente. En cambio, son menos las compañías que citan la reducción de costes laborales (15%), el apoyo a la I+D y la innovación (13%) o la ampliación de su oferta de productos y servicios (10%) como motivos clave para adoptar la IA.
El BCE señala que la falta de competencias en inteligencia artificial es el principal obstáculo para su adopción, mencionado por el 25% de las empresas encuestadas. A ello se suman la incompatibilidad con los sistemas existentes (19%), las preocupaciones éticas (19%) y la percepción de que la IA no resulta útil para el negocio (16%).
Un menor número de empresas manifiesta desconfianza en los resultados generados por la IA (13%) o considera que sus costes superan a los beneficios (9%). Entre las compañías que no utilizan actualmente esta tecnología, el 30% cree que no aporta valor a su actividad, una opinión mucho menos extendida entre las que la emplean de forma limitada o moderada (12% y 6%, respectivamente).
Por último, incluso entre las empresas que ya usan la IA, la carencia de habilidades específicas sigue siendo el principal reto, citado por el 26% de los usuarios poco frecuentes y el 27% de los usuarios moderados. Además, estas empresas muestran una mayor preocupación por los aspectos éticos de la IA que aquellas que no la utilizan en absoluto (22% frente a 11%).







