Durante años Adiss ha estado centrada en el desarrollo de software de gestión para asesorías y pymes en España. Pero, como dice su CEO, Víctor Pérez, llega el momento de dar un paso más para lograr que sus clientes operen con garantías en un entorno cada vez más expuesto a riesgos. «Hoy una pyme no puede facturar, pagar nóminas o cumplir con Hacienda si sus sistemas están caídos o comprometidos«, explica.
Y por eso ahora la compañía fundada por Pérez y con sede en Alcalá de Henares da un paso al frente y refuerza su propuesta de ciberseguridad. En esta entrevista, el directivo explica cómo quiere ayudar a pequeñas empresas y asesorías a trabajar sin sobresaltos desagradables. Para ello pondrá toda la carne en el asador, porque quiere doblar la platilla de especialistas en protección durante este año y el que viene, hasta llegar al medio centenar de profesionales. Además, en 2026 promete que invertirá tres millones de euros en esta parte del negocio.
En líneas generales, ¿cómo le fueron las cosas a Adiss en 2025 y qué previsiones de negocio tiene para 2026?
El 2025 fue un año muy positivo para Adiss, pero sobre todo fue un año de maduración. Hemos consolidado muchas de las decisiones estratégicas que veníamos tomando en ejercicios anteriores y eso se ha traducido en un crecimiento sostenido, tanto en número de clientes como en volumen de servicios recurrentes. Cada vez más asesorías y pymes confían en nuestras plataformas como núcleo de su operativa diaria, y eso es una responsabilidad enorme. De cara a 2026 somos prudentes, pero ambiciosos. Esperamos seguir creciendo a buen ritmo, impulsados por los cambios normativos que están transformando el mercado y por la evolución natural de nuestras soluciones hacia modelos más integrados y automatizados. Además, la ciberseguridad va a ser uno de los vectores de crecimiento más relevantes, porque ya no es un complemento; es una necesidad estructural.
Efectivamente, Adiss ha estado tradicionalmente centrado en el desarrollo de software de gestión para asesorías y pymes. ¿Por qué ahora quiere potenciar su negocio de ciberseguridad para pequeñas empresas?
En realidad, no lo vivimos como un giro, sino como una evolución lógica. Durante años hemos ayudado a las pymes a digitalizar procesos, a automatizar tareas y a trabajar en entornos cada vez más conectados. Ese avance ha generado enormes beneficios, pero también una dependencia total de los sistemas y de los datos. Hoy una pyme no puede facturar, pagar nóminas o cumplir con Hacienda si sus sistemas están caídos o comprometidos. Cuando ves esto a diario, entiendes que no basta con ofrecer software: hay que garantizar que ese software y los datos que gestiona estén protegidos. Por eso decidimos dar un paso adelante y asumir también ese rol.
¿Cuál es la propuesta diferencial de Adiss en materia de ciberseguridad? ¿Con qué tecnologías y servicios va a competir en este mercado?
Nuestro enfoque parte de una idea sencilla: la pyme no quiere gestionar complejidad. Quiere trabajar tranquila. Por eso apostamos por un modelo de ciberseguridad integrada y gestionada. Integramos la seguridad dentro de nuestras plataformas y la ofrecemos como servicio continuo: monitorización, detección y respuesta ante incidentes, protección de puestos, control de accesos, copias de seguridad, identidad digital y firma, entre otros. Todo bajo un mismo paraguas y con un soporte cercano. No pretendemos competir solo por tecnología, sino por modelo. La diferencia está en combinar tecnología sólida con acompañamiento real.
¿Qué inversiones a corto y medio plazo tiene previsto hacer Adiss para ganar relevancia como proveedor de soluciones de protección para las pymes?
Estamos destinando una parte importante de nuestras inversiones a reforzar infraestructura, procesos y talento en torno a la seguridad. En concreto, tenemos previsto invertir hasta tres millones de euros en 2026. Esto incluye plataformas de monitorización, herramientas avanzadas de protección, certificaciones, cumplimiento normativo y formación continua. Nuestra visión es clara: construir una base robusta que nos permita escalar el servicio sin perder calidad. Preferimos avanzar paso a paso, pero con cimientos sólidos.
¿Con qué equipo de ciberseguridad cuenta Adiss y cómo evolucionará este año?
Actualmente contamos con un equipo especializado formado por más de 25 técnicos y peritos cualificados que trabaja de forma transversal con sistemas, cloud y desarrollo. Durante 2026 iremos ampliando este equipo con perfiles más específicos, como analistas de seguridad y especialistas en cumplimiento. Para nosotros es importante que la ciberseguridad no sea un silo, sino una cultura que impregne toda la organización. Nuestro objetivo es duplicar la plantilla en la parte de ciberseguridad entre este año y el que viene. Y en cuanto a la facturación proveniente de la ciberseguridad, queremos doblarla este año y volver a hacerlo en 2027.
¿Qué papel jugarán las asesorías en la comercialización de los servicios de protección de la información que está desarrollando Adiss?
Las asesorías son un actor clave. Son el socio natural de la pyme en su día a día y el principal prescriptor tecnológico. Nuestro objetivo es que puedan ofrecer ciberseguridad a sus clientes como un servicio más, con la tranquilidad de que detrás está Adiss aportando tecnología, soporte y conocimiento.
¿Hasta qué punto las pymes españolas son conscientes de la necesidad de proteger su información?
La sensibilidad está creciendo, pero todavía existe una falsa sensación de seguridad. Muchas pymes piensan que por ser pequeñas no son objetivo, cuando la realidad es justo la contraria. Los ataques actuales son masivos y automatizados. No buscan grandes nombres, buscan vulnerabilidades. Y eso cambia el escenario.
¿Qué recomienda a una pyme para protegerse en un entorno cada vez más desafiante?
Lo primero es asumir que la ciberseguridad es parte del negocio, igual que la contabilidad o la fiscalidad. A partir de ahí, trabajar con proveedores de confianza, apostar por servicios gestionados y formar mínimamente a las personas. No se trata de convertirse en expertos, sino de tener un modelo sencillo, bien gestionado y adaptado al tamaño real de la empresa.








