Desde el pasado 2 de abril ya es legal la identificación digital a través del móvil con la aplicación MiDNI. A partir de esa fecha, los ciudadanos podrán identificarse con su teléfono para abrir una cuenta bancaria, registrarse en un hotel o recoger un paquete de forma más rápida, según asegura la empresa Cdmon.
A pesar de eso un 70% de las empresas no ha incorporado todavía la lectura de MiDNI, con una tasa de implementación aún menor en el sector de establecimientos hoteleros, pymes y comercios minoristas: 80%, según explica Grupo Loyalty.
Esta tasa contrasta con el grado de adopción de la ciudadanía con un millón de españoles que ya han descargado el MiDNI desde su lanzamiento. Esto significa que podrán acudir a establecimientos o administraciones y solicitar ser identificados mediantes este formato digital.
Además, según el Real Decreto 255/2025, tanto administraciones públicas como empresas privadas estarán obligadas a aceptar este formato digital como documento válido de identificación.
Aunque la normativa de MiDNI no establece un régimen sancionador independiente, las entidades no están exentas de responsabilidad. Sin embargo, recabar más datos de los necesarios sin justificación puede derivar en multas previstas en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), de hasta 20 millones de euros o el 4% de la facturación global.
La app, desarrollada por la Policía Nacional y enmarcada en el Ministerio del Interior, funciona conectándose en tiempo real a los sistemas oficiales. Esto significa que los datos que se muestran están verificados en ese mismo momento, lo que aumenta la seguridad y dificulta que puedan ser manipulados.
España no parte de cero. Desde 2020, la app miDGT ya permite llevar el carné de conducir en el móvil. Y otros países europeos, como Alemania o Estonia, llevan años avanzando en sistemas de identidad digital similares.






