La falsa sensación de seguridad que ofrecen las contraseñas con mayúsculas, números y símbolos tiene fecha de caducidad. Así lo demuestra un estudio de Kaspersky que, con motivo del Día Mundial de la Contraseña, ha analizado más de 231 millones de claves comprometidas en filtraciones recientes. La conclusión es contundente: el 68% puede descifrarse en menos de un día, y el 60% en apenas una hora.
Índice de temas
El problema es la previsibilidad y el uso de patrones
El problema no es solo la longitud. Es la previsibilidad. La mayoría de las contraseñas filtradas siguen patrones que los ciberdelincuentes conocen de sobra: el 53% termina en números, el 12% incluye secuencias que imitan fechas y un 3% recurre a combinaciones de teclado como «qwerty» o «1234». El símbolo más utilizado es la arroba (@), presente en uno de cada diez casos.
La tendencia cultural también deja su huella en las claves digitales. Entre 2023 y 2026, palabras como Skibidi —término popularizado por internet— dispararon su presencia en contraseñas filtradas. Predominan los términos con carga emocional positiva: love, angel, magic o eden, aunque también aparecen sus opuestos: hell, devil o nightmare. Usar una sola palabra, por llamativa que sea, sigue siendo una apuesta perdedora.
Alexey Antonov, responsable del equipo de data science de Kaspersky, advierte que las herramientas de inteligencia artificial han cambiado las reglas del juego: más del 20% de las contraseñas de 15 caracteres puede romperse en menos de un minuto si sigue patrones reconocibles. Los cálculos del estudio se basan en una sola GPU RTX 5090; en la práctica, los atacantes suelen emplear varias en paralelo, lo que multiplica exponencialmente su capacidad.
Contraseñas fuertes
¿Qué hacer entonces? Los expertos recomiendan contraseñas de más de 16 caracteres con combinaciones verdaderamente aleatorias, una clave distinta para cada servicio y, siempre que sea posible, autenticación en dos factores. Los gestores de contraseñas, que almacenan todas las credenciales bajo una única clave maestra, se presentan como la solución más práctica para quien no quiera depender de su memoria, ni de su mala suerte.






