Cada trimestre, cuando toca dar resultados, la historia se repite con Nvidia. El fabricante de tecnología que más y mejor está capitalizando la fiebre de la inteligencia artificial ve como su negocio se multiplica, aunque eso no se refleje del todo en la valoración bursátil por las persistentes dudas que existen acerca del retorno de las inversiones en esta tecnología. Durante el primer trimestre de 2026, la compañía liderada por Jensen Huang registró unos ingresos de 81.600 millones de dólares (aproximadamente 70.200 millones de euros), lo que supone un crecimiento interanual del 85%. Además, obtuvo un beneficio neto de nada menos que 58.321 millones de dólares (unos 50.139 millones de euros), más de tres veces superior al del mismo periodo del año anterior.
Con estos resultados, Nvidia supera las expectativas del mercado y mantiene la sólida tendencia con la que cerró su último ejercicio fiscal. Hay que recordar que en 2025 la empresa elevó su facturación un 65%, hasta alcanzar los 215.900 millones de dólares, mientras que el beneficio aumentó un 58%, situándose en 116.997 millones.
El principal motor de este crecimiento volvió a ser el negocio de centros de datos, que generó ingresos por 75.200 millones de dólares (alrededor de 64.712 millones de euros). Esta división creció un 92% respecto al año anterior y ya representa el 92% de la facturación total de la compañía. Lejos quedan los tiempos en que Nvidia era sobre todo un fabricante de unidades gráficas para gaming.
Jensen Huang, fundador y consejero delegado de Nvidia, destacó que la construcción de «fábricas de IA», considerada la mayor expansión de infraestructura de la historia, avanza a un ritmo «extraordinario”. El directivo aseguró además que la inteligencia artificial ya está generando valor real en empresas e industrias, y subrayó la posición estratégica de Nvidia como plataforma clave para el desarrollo de esta tecnología en centros de datos y servicios en la nube.
Tibia reacción de la Bolsa
Sin embargo, la reacción de los inversores fue tibia. Las acciones de Nvidia llegaron a caer cerca de un 1% en las operaciones posteriores al cierre del mercado, reflejando la cautela que viene siendo habitual en el mercado por los temores a una posible burbuja vinculada a la IA. Aun así, los títulos de la compañía permanecen muy cerca de su máximo histórico de 236 dólares por acción, alcanzado apenas una semana antes.
En lo que va de año, las acciones acumulan una revalorización cercana al 20%, impulsadas por el entusiasmo del mercado hacia el sector de los chips y la inteligencia artificial. Con la presentación de resultados, la compañía también anunció nuevas medidas para retribuir a sus accionistas. Nvidia comunicó un programa adicional de recompra de acciones valorado en 80.000 millones de dólares (unos 68.800 millones de euros) y elevó su dividendo trimestral desde 0,01 hasta 0,25 dólares por acción.







