La guerra en el mundo de la virtualización está servida. En 2022 Broadcom compró VMware y posteriormente introdujo cambios radicales en la política comercial de la empresa de referencia en el mundo de la virtualización. Eliminó las licencias perpetuas y cambio el sistema de licenciamiento, y redujo drásticamente referencias de producto. Con el objetivo de aligerar su estructura burocrática y ganar así rentabilidad. VMware ha buscado sobre todo quedarse con los clientes (y los partners) más grandes.
Estos cambios han hecho que el precio de la tecnología de VMware se haya disparado para los clientes, lo que está dando lugar a una espantada progresiva de los mismos, en busca de alternativas más asequibles y flexibles en el mercado. En el canal de distribución, también ha habido mucho movimiento. Muchos partners que trabajaban con VMware han buscado y están buscando alternativas. La gran migración ha comenzado.
En esta entrevista, Marcos Fernández, responsable de desarrollo de negocio en el área de cloud de Clober, una marca del integrador Satec, habla de cómo tecnologías alternativas están ocupando el hueco dejado por VMware.
¿Cuáles han sido las principales consecuencias en los clientes de VMware del cambio de política comercial de la compañía a raíz de la adquisición de la misma por Broadcom, cerrada a finales de 2023?
La principal consecuencia ha sido un cambio en la forma en la que muchas organizaciones gestionan sus infraestructuras de virtualización. Los incrementos de costes y las nuevas condiciones comerciales han llevado a muchas empresas a revisar una estrategia tecnológica que llevaban años sin cuestionarse.
¿Hasta qué punto se han incrementado los precios del software de VMware para los clientes españoles?
Depende del tipo de cliente, del tamaño de la infraestructura y de los productos contratados. Hemos visto situaciones muy diferentes, aunque muchas organizaciones están experimentando incrementos relevantes en sus renovaciones. En algunos casos, el aumento se sitúa entre un 30% y un 50%, mientras que otras empresas han llegado incluso a duplicar sus costes, especialmente en entornos complejos.
VMware ha reducido su canal, para quedarse con los socios que más negocio mueven y los que se centran en la gran cuenta. ¿Están buscando los partners que se han quedado fuera soluciones alternativas que comercializar?
Es una tendencia clara. Muchos partners están incorporando nuevas plataformas de virtualización para ofrecer a sus clientes diferentes escenarios y evitar una dependencia de un único fabricante. El mercado demanda mayor flexibilidad y capacidad de elección.
¿Cómo están reaccionando los clientes españoles de VMware a este cambio de políticas? ¿Han iniciado masivamente la migración a otras plataformas más flexibles y asequibles en términos económicos o siguen a la expectativa?
La mayoría ya está analizando alternativas. No significa que todas las organizaciones estén migrando de forma inmediata, ya que este tipo de proyectos requieren planificación, pero prácticamente todas están evaluando escenarios antes de renovar sus contratos. En muchos casos, el calendario de renovación marca el ritmo de la decisión.
¿Cómo va a evolucionar esta migración en los próximos meses? Parece que hay mucho ruido en el mercado en torno a la misma.
Creemos que continuará acelerándose. El mercado todavía está definiendo cuáles serán las plataformas con mayor adopción, pero es evidente que se está produciendo una diversificación. Probablemente veremos cómo unas pocas alternativas consolidan su posición durante los próximos meses.
¿Cuáles son los clientes (por tamaño y perfil) qué más se están moviendo a la competencia?
Principalmente empresas medianas y pequeñas organizaciones que buscan optimizar costes y disponer de mayor flexibilidad tecnológica. Cada organización analiza su caso particular, pero el interés por estudiar alternativas es transversal a prácticamente todos los sectores.
«La mayoría [de las empresas] ya está analizando alternativas. Prácticamente todas están evaluando escenarios antes de renovar sus contratos»
¿Qué aporta su oferta en virtualización frente a la de VMware? En otras palabras, ¿por qué un cliente de VMware de toda la vida debería cambiar a su tecnología?
No creemos que la conversación deba centrarse en decir que una tecnología es mejor que otra. VMware sigue siendo una plataforma muy sólida. Lo importante es que hoy muchas organizaciones necesitan evaluar si la inversión sigue alineada con sus necesidades de negocio.
Desde Clober ayudamos a realizar ese análisis con datos objetivos, comparando diferentes escenarios técnicos y económicos para que cada cliente tome la mejor decisión. Además, contamos con más de 10 años de experiencia y acompañamos a nuestros clientes durante todo el proceso: análisis, migración, implantación y soporte continuado.
¿Qué pasos a seguir recomienda a los clientes de VMware que están pensando en contratar soluciones de la competencia en la parte de virtualización?
Lo primero es analizar la situación con datos objetivos. Por eso, en Clober hemos desarrollado una herramienta que permite estimar el impacto económico de seguir con VMware y comparar distintos escenarios de migración, facilitando una toma de decisiones basada en costes, retorno e impacto para el negocio.







