La inteligencia artificial ha dejado atrás su etiqueta de promesa para instalarse, sin discusión, en el día a día de los profesionales del sector informático. Su avance acelerado, impulsado sobre todo por la irrupción de la IA generativa, ha llevado a una adopción casi total en el mundo TIC: nueve de cada 10 trabajadores del sector ya la utilizan en su actividad laboral.
Pero este entusiasmo convive con una creciente inquietud. Aunque el colectivo tecnológico mantiene una visión más optimista que el conjunto de la población ocupada, el temor a un impacto negativo en el empleo gana terreno. Así, el 52% cree que la implantación de la IA podría provocar despidos, 10 puntos más que hace apenas un año.
Así lo refleja la tercera encuesta a profesionales TIC elaborada por InfoJobs, para la que han sido consultados algo más de un millar de personas y que confirma la consolidación de estas herramientas en el entorno laboral. El conocimiento sobre inteligencia artificial alcanza ya al 94% del colectivo, mientras que su uso se sitúa en el 91%. Son cifras muy por encima de las del conjunto de trabajadores, donde el conocimiento llega al 72% y la utilización al 63%. Además, el crecimiento es notable: en solo un año, el conocimiento ha aumentado ocho puntos porcentuales y el uso, 13.
“La inteligencia artificial ya forma parte del día a día de los profesionales TIC y ha transformado la manera de trabajar en el sector”, señala Mónica Pérez, directora de comunicación y estudios de InfoJobs. Aunque repone: “Se percibe cada vez más como una herramienta para ganar eficiencia y productividad, pero también crece el debate sobre su impacto en el empleo, lo que hace imprescindible reforzar la formación y la adaptación de competencias digitales”.
Peores augurios sobre el efecto de la IA en el empleo
La otra cara de esta expansión es una percepción cada vez más prudente sobre sus consecuencias laborales. En apenas 12 meses, la visión de los profesionales TIC sobre la capacidad de la IA para sustituir empleo se ha intensificado de forma significativa. Hoy, más de la mitad (52%) cree que provocará despidos, frente al 42% del año anterior. Y uno de cada cinco (20%) va más allá y anticipa recortes significativos de plantilla, ocho puntos más que en 2025. En paralelo, cae con fuerza el porcentaje de quienes confían en que la fuerza laboral humana no será fácilmente reemplazable: del 36% al 22%.
Aun así, el sector tecnológico se mantiene ligeramente menos alarmista que el conjunto de trabajadores en lo que respecta a despidos masivos (20% frente al 23%). Sin embargo, muestra mayor preocupación por un impacto parcial (52% frente al 39%), una señal de que el debate ya no es ajeno ni siquiera a quienes mejor conocen esta tecnología.
En cuanto a su uso, los chatbots se consolidan como la puerta de entrada a la inteligencia artificial. Dos de cada tres profesionales TIC (66%) utilizan asistentes conversacionales o herramientas de procesamiento del lenguaje natural, con ChatGPT como aplicación dominante. Este porcentaje supera en 14 puntos al del conjunto de la población ocupada.
Les siguen las herramientas de traducción automática (49%) y las soluciones orientadas al desarrollo y la programación (también con un 49%), estas últimas con uno de los mayores crecimientos del último año. El salto es significativo: han pasado del 11% al nivel actual, reflejando cómo la inteligencia artificial ya no solo resuelve tareas generales, sino que se integra de lleno en procesos técnicos y especializados.





