Intel sigue recuperando terreno y dimensión, tras unos años en los que la compañía estuvo contra las cuerdas. El gigante de los procesadores cerró su segundo trimestre fiscal 2026 con unos ingresos de 16.130 millones de dólares, un 25,4% más que un año antes y muy por encima de las previsiones del mercado. Intel se vio impulsado por el fuerte crecimiento de su negocio de centros de datos, inteligencia artificial y fabricación de chips.
La compañía superó en 1.650 millones de dólares las estimaciones de los analistas, según Seeking Alpha. El principal motor del trimestre fue la división de centros de datos e inteligencia artificial, cuyos ingresos se dispararon un 59%, hasta los 6.300 millones de dólares. También crecieron los ingresos procedentes del tradicional negocio de client computing (procesadores para PC), con un alza del 13% y unas ventas de 8.900 millones. Mientras tanto, la unidad Intel Foundry, la que fabrica chips para terceros, vanzó un 31%, hasta los 5.800 millones.

Pese a este sólido comportamiento comercial, Intel volvió a cerrar el trimestre con pérdidas. La compañía registró un resultado neto negativo de 11.030 millones de dólares según criterios GAAP, frente a los 2.920 millones perdidos un año antes. Sin embargo, excluyendo partidas extraordinarias, obtuvo un beneficio neto ajustado (non-GAAP) de 2.200 millones de dólares, frente a las pérdidas registradas en el mismo periodo del ejercicio anterior.
Buen momento de los servidores x86
El consejero delegado de Intel, Lip-Bu Tan, destacó en su conversación con los analistas que la demanda de los productos del fabricante continúa creciendo por encima de su capacidad de producción. «Estamos viendo el mayor crecimiento de ingresos en más de 15 años», aseguró el directivo, quien atribuyó la mejora a los cambios introducidos en los últimos meses para agilizar la organización, reforzar la disciplina operativa y acercar la compañía a las necesidades de sus clientes.
Tan también subrayó el buen momento del negocio de servidores. Según explicó, el crecimiento interanual de las ventas de procesadores para este segmento fue el más alto de la historia de Intel, mientras que Xeon 6 se está convirtiendo en uno de los lanzamientos con una adopción más rápida de la compañía.

El directivo considera que la expansión de la inteligencia artificial, especialmente hacia aplicaciones de inferencia y sistemas basados en agentes, está reforzando la demanda de procesadores x86 para centros de datos. «Nuestro negocio principal de CPU para servidores está creciendo más rápido que nunca», afirmó.
De cara al próximo trimestre fiscal, el tercero en el ejercio contable del fabricante, Intel prevé ingresar entre 15.800 y 16.800 millones de dólares, lo que supondría un crecimiento significativo respecto con respecto a los 13.700 millones obtenidos en el mismo periodo del año pasado.





