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Wolters Kluwers compra la firma gallega Marosa, especialista en cumplimiento fiscal



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Wolters Kluwer incorpora a su estructura los 120 empleados de Marosa, una firma que automatiza las declaraciones de IVA de una clientela en su mayor parte internacional

Publicado el 25 ago 2026



De izquierda a derecha: Tomàs Font Zapater (WK), Maria Joao Montenegro (WK), Pedro Pestana da Silva (Marosa), Alejandra Lasa Saracibar (Marosa) y Alberto de Benito Aznar (WK).
De izquierda a derecha: Tomàs Font Zapater (WK), Maria Joao Montenegro (WK), Pedro Pestana da Silva (Marosa), Alejandra Lasa Saracibar (Marosa) y Alberto de Benito Aznar (WK).

El verano ha dejado una operación de compra significativa en el mercado español del software de gestión. Wolters Kluwer anunció hace unos días un acuerdo para adquirir Marosa, una empresa gallega de rápido crecimiento y que está especializada en tecnología fiscal, en una operación que permitirá a la multinacional reforzar su oferta de soluciones para el cumplimiento del IVA y la facturación electrónica.  Marosa automatiza la presentación de declaraciones de IVA en todo el mundo, con 70.000 declaraciones cada año para más de 1.000 clientes.

Los 120 empleados de Marosa se incorporarán a Wolters Kluwer, mientras que Vigo seguirá siendo la sede de la compañía. Marosa se integrará en la división de Corporate Performance & ESG, aunque mantendrá su equipo, sus productos y su modelo de relación con los clientes. Marosa tiene también sede en Londres. De hecho, su origen está en la capital británica, lugar donde Pedro Pestana da Silva, exconsultor fiscal en una de las big four, empezó las operaciones.

La operación, que, según Cincodías, tiene un importe de 112 millones de euros, llega en un momento de fuerte crecimiento para Marosa. La compañía ha duplicado con creces sus ingresos en los últimos tres años. Y el año pasado vio como sus números crecían un 25%, hasta los 10 millones de euros. Se trata, además, de un negocio muy internacional, pues el 80% procede de fuera de España. Marosa avanza impulsada por la creciente demanda de herramientas de automatización y cumplimiento fiscal en un contexto de aceleración de la digitalización tributaria.

Con la adquisición, Wolters Kluwer amplía su posición en el mercado de tecnología fiscal y suma a su oferta las capacidades de Marosa en cumplimiento del IVA y facturación electrónica, además de su plataforma VATify.

Plataforma global de impuestos indirectos

VATify se incorporará a la cartera de soluciones fiscales de Wolters Kluwer, junto a CCH SureTax, especializada en determinación y cumplimiento de impuestos indirectos, y CCH Axcess, plataforma de fiscalidad directa. El objetivo de Wolters Kluwer es construir una plataforma global de impuestos indirectos que cubra todo el ciclo fiscal: desde la determinación del IVA hasta el cumplimiento, la facturación electrónica y el reporting digital, con el apoyo de capacidades de inteligencia artificial.

«Wolters Kluwer es una empresa con sede en Europa con la que compartimos valores y una visión de futuro común. Será el entorno adecuado para que nuestro negocio alcance a las mayores multinacionales con ayuda de su estructura global, soluciones complementarias y su gran equipo humano», señala Pedro Pestana da Silva, consejero delegado de Marosa.

Por su parte, María Montenegro, CEO de la división de Corporate Performance & ESG de Wolters Kluwer, considera que la operación llega en un momento especialmente favorable: «El mercado está en plena expansión y las soluciones de Marosa se integrarán en nuestra cartera de producto, reforzando los servicios que damos a nuestros clientes y acelerando su capacidad de crecimiento».

Vigo consolida su posición como polo tecnológico

La operación también refuerza el papel de Vigo como uno de los principales polos tecnológicos de Galicia. La ciudad seguirá albergando la sede de Marosa, que pasa ahora a formar parte de un grupo internacional especializado en información profesional, software y servicios.

La integración permitirá a la compañía gallega mantener su proximidad con los clientes y su capacidad de desarrollo, al tiempo que podrá apoyarse en la estructura internacional de Wolters Kluwer para ampliar su alcance, especialmente entre grandes empresas y multinacionales.

La factura electrónica acelera la digitalización fiscal

La operación se produce en un contexto de profunda transformación de la gestión fiscal de las empresas. La expansión de la factura electrónica y de obligaciones como el Suministro Inmediato de Información (SII) está llevando a las compañías a incorporar soluciones tecnológicas capaces de automatizar el cumplimiento y transmitir información fiscal con mayor rapidez.

Varios países europeos, entre ellos Francia, Alemania, Italia y Bélgica, ya han avanzado en la obligatoriedad de la facturación electrónica y, en algunos casos, en el envío de las facturas a las autoridades tributarias.

España también avanza en esta dirección. Tras la aprobación del desarrollo reglamentario de la Ley Crea y Crece, las empresas con una facturación superior a ocho millones de euros serán previsiblemente las primeras en adaptarse a la nueva normativa, con octubre de 2027 como fecha prevista para el inicio de esta obligación.

En este contexto, Marosa y Wolters Kluwer celebrarán el próximo 22 de octubre en Madrid el evento ‘Marosa Summit 2026: el futuro de la facturación electrónica’, dirigido a grandes empresas que operan en España para analizar la evolución normativa y presentar soluciones tecnológicas.

La entrada en vigor de las nuevas obligaciones afectará a miles de grandes compañías y, de forma indirecta, a sus cadenas de proveedores. El proceso exigirá inversiones tanto tecnológicas como organizativas y abre un mercado creciente para las plataformas de cumplimiento fiscal y automatización.

Impuestos: del cumplimiento periódico al control continuo

La oportunidad de crecimiento para Marosa va, sin embargo, más allá de la factura electrónica. La fiscalidad empresarial está evolucionando desde un modelo basado en declaraciones periódicas hacia otro de supervisión continua, en el que el cumplimiento depende cada vez más de la tecnología y de la calidad de los datos.

A esta tendencia se suma ViDA (VAT in the Digital Age), la iniciativa europea que busca avanzar hacia una transmisión mucho más rápida de la información fiscal y un modelo de cumplimiento continuo en las operaciones transfronterizas.

Este escenario encaja con la propuesta de valor de Marosa, centrada en ayudar a empresas multinacionales a gestionar de forma integrada y permanente sus obligaciones fiscales en distintas jurisdicciones.

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