Los autónomos españoles dedican cada año una media de 226 horas a trámites administrativos y al cumplimiento de sus obligaciones fiscales, laborales y con la Seguridad Social. Traducido a tiempo de trabajo, son casi cuatro horas a la semana que no pueden dedicar a su negocio, a su descanso o a su familia.
Son cálculos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), que alerta de que esta carga no deja de crecer. A los trámites habituales se suman ahora nuevas obligaciones y cambios normativos relacionados con cuestiones como la legislación europea relacionada con la inteligencia artificial, Verifactu o el registro horario.
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Menos declaraciones fiscales
Para ATA, el problema no es solo el tiempo. También tiene un coste económico considerable. Si se calcula un coste medio de 15 euros por hora, las 226 horas que cada autónomo dedica a la burocracia equivalen a 3.390 euros al año. En el conjunto del colectivo, la factura supera los 11.770 millones de euros anuales, mientras que se emplean en total más de 780 millones de horas en gestionar trámites y obligaciones administrativas.
Y hay otro dato que ayuda a dimensionar el problema: los autónomos trabajan una media de 47 horas semanales. Es decir, la burocracia se lleva cada semana una parte relevante de su jornada o de su tiempo de descanso.
Según el Barómetro de ATA, las trabas administrativas son uno de los principales lastres para el colectivo. Para algo más del 40% de los autónomos encuestados, reducir la burocracia debería ser una prioridad. Entre las propuestas planteadas está simplificar el sistema de declaraciones fiscales, pasando de las cuatro actuales a dos o incluso a una única declaración anual.
Un problema todavía mayor para quienes tienen empleados
La situación se complica aún más para los casi un millón de autónomos que tienen trabajadores a su cargo. A sus propias obligaciones como trabajadores por cuenta propia deben añadir las relacionadas con la contratación, la gestión laboral, la Seguridad Social y el cumplimiento de una normativa cada vez más amplia y compleja.
“La burocracia está ahogando al colectivo. Llevamos años oyendo hablar de simplificación administrativa y de reducción de cargas, pero es algo que nunca llega a hacerse realidad porque el cumplimiento normativo cada vez es mayor”, denuncia Lorenzo Amor, presidente de ATA. Para ATA, el problema es claro: más normas significan más trámites, más obligaciones y más tiempo dedicado a tareas que no generan actividad económica.
Menos tiempo para el negocio y más para los papeles
La organización considera que el actual sistema es insostenible y reclama un cambio profundo. “Cada día dedicamos más tiempo a los papeles y menos a generar riqueza. Menos conciliación, menos descanso y un mayor coste económico. No podemos permitir que la Administración se convierta en un obstáculo en lugar de un facilitador”, apunta Amor.
Una situación que, además, no se detiene durante el verano. Mientras muchos trabajadores disfrutan de sus vacaciones, numerosos autónomos aprovechan estos meses para ponerse al día con papeles, trámites y cambios normativos, tratando de evitar errores y sanciones.
Desde ATA recuerdan que los propios autónomos pueden comunicar las dificultades que encuentran en su relación con las Administraciones a través de su herramienta de incidencias con las Administraciones Públicas, con el objetivo de identificar problemas y buscar soluciones.




