Berlín volverá a convertirse la próxima semana en la capital mundial de la tecnología de consumo. Del 4 al 8 de septiembre, la feria IFA reunirá en el recinto ferial de Messe Berlin a las principales compañías del sector para mostrar buena parte de las tecnologías y productos que llegarán al mercado durante los próximos meses.
IFA es una de las grandes citas internacionales de la electrónica de consumo y los electrodomésticos. Sus orígenes se remontan a 1924, cuando se celebró en Berlín la primera Gran Exposición Internacional de Radio. Un siglo después, aquella feria centrada en la radiodifusión se ha convertido en un gigantesco escaparate de electrónica de consumo, informática, electrodomésticos, hogar conectado y tecnologías emergentes. La edición de 2026 será la 102ª de su historia.
Las dimensiones de la cita dan una idea de su importancia. En esta ocasión, IFA espera reunir más de 1.900 marcas de todo el mundo, mientras que la edición de 2025 congregó a más de 220.000 visitantes procedentes de 140 países y a más de 1.900 expositores de 49 países. La organización mantiene estas magnitudes como referencia para la edición de este año.
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La IA se integra en todo tipo de dispositivos
La inteligencia artificial será, previsiblemente, uno de los grandes protagonistas de IFA 2026. Pero la gran novedad es que la IA ya no se presenta únicamente como una característica añadida a determinados dispositivos: empieza a convertirse en una capa transversal de buena parte de la tecnología de consumo.
La veremos integrada en ordenadores, smartphones, televisores, electrodomésticos, dispositivos de audio, wearables y sistemas para el hogar conectado. El objetivo es que los dispositivos sean capaces de entender mejor al usuario, anticiparse a sus necesidades y automatizar tareas.
Esta evolución se dejará notar especialmente en el hogar inteligente, donde la IA se combina con sensores, conectividad y automatización para crear viviendas más eficientes, cómodas y capaces de gestionar de forma autónoma aspectos como la climatización, la iluminación, la seguridad o el consumo energético.
Los robots salen del laboratorio
Si hay una tecnología que puede disputar a la IA el protagonismo de IFA 2026 es la robótica. La organización ha reforzado especialmente IFA Next, el espacio dedicado a tecnologías emergentes, que este año espera reunir alrededor de 300 expositores.
La gran atracción serán los robots humanoides, con una presencia mayor que en anteriores ediciones. La feria pretende mostrar cómo estas máquinas empiezan a abandonar el terreno de las demostraciones experimentales para acercarse a aplicaciones prácticas en hogares, empresas e industria. Junto a ellos se verán robots de distintos tipos, dispositivos basados en IA, gafas inteligentes, wearables y tecnologías para el cuidado de mascotas.
Un hogar cada vez más inteligente y eficiente
Los electrodomésticos seguirán siendo uno de los grandes pilares de IFA. Frigoríficos, lavadoras, hornos, cafeteras y otros dispositivos domésticos incorporan cada vez más conectividad, sensores e inteligencia artificial.
Pero el concepto de smart home está evolucionando. La cuestión ya no es simplemente conectar aparatos a internet, sino conseguir que todos ellos trabajen conjuntamente y sean capaces de tomar decisiones para mejorar el confort y, sobre todo, reducir el consumo energético.
La sostenibilidad tendrá también un peso creciente. La eficiencia energética, la reparabilidad, el diseño circular y la utilización más racional de los recursos se incorporan cada vez más al desarrollo de nuevos productos. IFA Global Markets, el espacio dedicado a fabricantes y proveedores, pondrá precisamente el foco este año en cuestiones como la reparabilidad, el diseño circular y la eficiencia energética.
Ordenadores que ejecutan la IA en local
El segmento de computación y gaming será otro de los focos de atención. Portátiles y PC incorporarán procesadores y aceleradores especializados en inteligencia artificial, mientras los fabricantes competirán por ofrecer más potencia con un menor consumo energético.
La IA en el dispositivo, en local, sin necesidad de enviar siempre los datos a la nube, será una de las claves de esta evolución. El objetivo es conseguir equipos capaces de ejecutar localmente nuevas funciones de IA, mejorar la productividad y ofrecer experiencias más personalizadas.
Pantallas: no solo se trata de calidad de la imagen
Televisores, monitores y sistemas de entretenimiento volverán a ocupar una parte importante del recinto berlinés. La batalla se centrará no solo en la calidad de imagen, sino también en las nuevas formas de interactuar con los contenidos y en la integración de servicios inteligentes.
El audio tendrá asimismo un espacio destacado, desde auriculares y altavoces hasta nuevos formatos de sonido inteligente. IFA contará además con áreas específicas dedicadas a la creación de contenidos, donde cámaras, equipos de vídeo, fotografía y herramientas digitales estarán dirigidos a una generación de creadores cada vez más numerosa.
Conectividad, wearables y nuevas formas de movilidad
La conectividad será otro de los grandes hilos conductores de la feria, con tecnologías relacionadas con 5G, 6G, IoT y redes avanzadas. A ello se sumarán dispositivos wearables, tecnologías de salud y bienestar, y nuevas propuestas de movilidad.
La propia organización ha identificado content creation, computing & gaming, wellbeing & beauty tech, mobility e IFA Next como algunos de los segmentos que ganarán protagonismo en 2026.
En definitiva, IFA llega a su segunda centuria convertida en algo más que una feria de televisores, móviles y electrodomésticos. Y sin nada que ver con aquel evento fundacional dedicado a la radio, la tecnología más puntera en la tercera década del siglo XX. El mensaje de Berlín este año es que la próxima generación de tecnología será más inteligente, más conectada y, cada vez más, capaz de actuar de forma autónoma.
Bajo el lema “The future is now”, IFA 2026 intentará demostrar precisamente eso: que muchas de las tecnologías que hasta hace poco parecían futuristas, desde los robots humanoides hasta los hogares capaces de gestionar de forma inteligente su consumo, están empezando a convertirse en productos reales.





