El sector tecnológico digital español sigue ofreciendo salarios por encima de la media de la economía, empleo estable y fórmulas de trabajo flexibles. Sin embargo, estas condiciones no parecen suficientes para resolver uno de sus principales problemas: la escasez de profesionales cualificados. El 90,4% de las empresas tuvo dificultades para contratar talento durante el último año, según el ‘Estudio sobre Salarios y Política Laboral en el Sector Tecnológico Digital 2026’, elaborado por AMETIC.
El informe, presentado durante la novena edición del Foro Alianza por el Desarrollo del Talento Digital, sitúa el salario medio anual del sector en 47.300 euros brutos, un 3,1% más que el año anterior. El estudio analiza 57 perfiles profesionales distribuidos en siete áreas funcionales y dibuja un mercado laboral con perspectivas positivas de contratación, aunque sometido a una presión creciente para incorporar perfiles especializados.
Las dificultades para encontrar trabajadores no son puntuales. Más de la mitad de las compañías consultadas, el 54,3%, asegura que se enfrenta habitualmente a problemas de contratación, mientras que otro 36,2% los experimenta de manera ocasional. Solo el 9,6% afirma no haber encontrado obstáculos para incorporar profesionales.
Pese a esta situación, las previsiones de empleo apuntan al crecimiento. Al inicio de 2026, el 48,9% de las empresas contemplaba ampliar sus plantillas, frente al 44,6% que esperaba mantenerlas y el 6,5% que preveía reducirlas.
«Los datos confirman que el sector tecnológico digital ofrece empleo estable y salarios al alza, pero la escasez de talento cualificado sigue siendo el gran cuello de botella para su crecimiento», señala Beatriz García-Quismondo, directora de Políticas Digitales y Talento Digital de AMETIC. La responsable también reclama reforzar la formación y atraer más vocaciones hacia las profesiones digitales, especialmente entre las mujeres.
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Comerciales y consultores, a la cabeza
Aunque el salario medio del sector se sitúa en 47.300 euros, las diferencias entre áreas funcionales son significativas. Los departamentos más próximos al cliente y al negocio encabezan la clasificación retributiva, por delante de varias funciones estrictamente tecnológicas.
El departamento comercial y de marketing registra el salario medio más elevado, con 64.000 euros brutos anuales, un 2,9% más que el año anterior. Le sigue consultoría y estrategia, con 62.000 euros y un incremento del 2,8%. En tercera posición se encuentra soporte a negocio, con 54.400 euros de media, tras crecer un 2,6%.
La evolución salarial refleja el valor que las empresas atribuyen a los profesionales capaces de combinar conocimientos tecnológicos con visión estratégica, habilidades comerciales y comprensión de las necesidades de los clientes.
En las áreas técnicas, desarrollo de software alcanza los 47.700 euros anuales, con un crecimiento del 2,8%. Infraestructura de sistemas se sitúa en 44.200 euros, un 2,3% más, mientras que mantenimiento registra una media de 43.000 euros, tras avanzar un 2,9%. En el extremo inferior de la clasificación aparece el departamento de planta, con 34.400 euros anuales y una subida del 2,7%.
Por tipo de actividad, las diferencias son menores. Las empresas de servicios tecnológicos pagan una media de 47.300 euros, un 2,8% más que el año anterior, mientras que las fabricantes y distribuidoras de productos alcanzan los 46.900 euros, con un avance del 3,5%.
El tamaño de la compañía también influye en la retribución. Las empresas con más de 100 empleados ofrecen un salario medio de 50.700 euros, frente a los 48.100 euros de las compañías de menor dimensión. En ambos casos, el incremento interanual fue del 2,8%.
Directivos de consultoría e infraestructura, entre los mejor pagados
El estudio también permite identificar algunos de los puestos con mayores retribuciones dentro de la industria digital. El director de consultoría y estrategia encabeza la relación de perfiles destacados, con un salario anual de 88.453 euros. Le siguen el director de infraestructura de sistemas, con 72.944 euros, y el chief data officer (CDO), con 61.580 euros.
En puestos de gestión de proyectos y desarrollo tecnológico, el jefe de proyecto percibe 56.900 euros, mientras que el arquitecto de software alcanza los 54.428 euros. El responsable de ciberseguridad interna registra una media de 50.190 euros. En los perfiles técnicos, la remuneración es más contenida. El técnico sénior de sistemas cobra una media de 40.659 euros anuales y el analista programador, 36.022 euros.
Estas cifras muestran el peso creciente de las funciones relacionadas con la gestión de infraestructuras, los datos, la seguridad y la conexión entre tecnología y estrategia empresarial. Se trata de ámbitos en los que las empresas necesitan profesionales con experiencia y conocimientos especializados, precisamente algunos de los perfiles más difíciles de incorporar.
La estabilidad laboral se mantiene y el teletrabajo se impone
El empleo tecnológico continúa caracterizándose por una elevada estabilidad contractual. El 92,5% de los contratos son indefinidos, frente al 94,1% registrado en la edición anterior del estudio. Aunque se produce un descenso de 1,6 puntos porcentuales, la contratación indefinida sigue siendo mayoritaria. Por tipo de compañía, las empresas de servicios presentan una tasa del 92,9%, mientras que en las organizaciones de más de 100 empleados alcanza el 92,7%.
El teletrabajo también se ha consolidado como una de las principales características del mercado laboral tecnológico. El 68,3% de las empresas permite trabajar en remoto a toda su plantilla, con una media de dos días semanales. Solo el 4,9% carece de cualquier modalidad de trabajo a distancia.
Las diferencias por actividad y tamaño son apreciables. En las empresas de servicios, el 75,9% ofrece teletrabajo a toda la plantilla, con una media de 2,4 días por semana. Entre las compañías de más de 100 empleados, el porcentaje asciende al 76,2%, aunque la media de trabajo remoto se reduce a 1,7 días semanales.
La retribución flexible vinculada a objetivos está presente en el 72,7% de las empresas, siete décimas más que el año anterior. Esta fórmula tiene mayor implantación en las organizaciones de más de 100 empleados, donde alcanza el 79,5%.
Entre los beneficios sociales más extendidos destacan la flexibilidad horaria, ofrecida por el 76,7% de las compañías; las revisiones médicas, presentes en el 67,4%; y el seguro médico privado, disponible en el 51,2%. Este último es el beneficio que supone un mayor desembolso, con un coste medio de 460 euros por empleado y año.
Las mujeres representan casi el 40% de las plantillas
El perfil de los trabajadores del sector también ofrece algunas claves sobre la evolución del mercado laboral. El 68,2% de los profesionales cuenta con estudios superiores, un porcentaje que aumenta hasta el 78,1% en las empresas de menos de 100 empleados.
Las titulaciones de Informática representan el 31,8% del total, seguidas de Telecomunicación, con el 21,6%. Entre ambas disciplinas concentran más de la mitad de las titulaciones. A continuación aparecen Ingeniería Industrial, con el 10,5%, y Administración y Dirección de Empresas y Económicas, con el 9,4%.
La edad media de las plantillas se sitúa en 39,5 años, aunque existen diferencias según la actividad. En las empresas de servicios tecnológicos desciende a 38,7 años, mientras que en las compañías fabricantes y distribuidoras de productos asciende a 41,7 años.
Por otra parte, las mujeres representan el 39,3% del personal del sector, una décima más que hace un año y nueve décimas más que hace cinco. Aunque la presencia femenina continúa avanzando, el ritmo de crecimiento sigue siendo moderado.
La evolución de este indicador y la dificultad para cubrir vacantes apuntan a un reto compartido por empresas y centros educativos: ampliar la cantera de profesionales, impulsar las vocaciones científicas y tecnológicas y facilitar el acceso de más mujeres a las carreras digitales.
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