Siguen los directivos del sector tecnológico haciendo pronósticos sobre la gravedad y duración probable de la crisis de las memorias. Y los vaticinios no invitan al optmismo. El último en valorar la situación ha sido el CEO de HPE, Antonio Neri, durante la reunión con analistas para hablar de los resultados de la compañía en su primer trimestre fiscal, concluido el pasado 31 de enero.
Antonio Neri advirtió a los analistas que la escalada de precios de DRAM y NAND, que son componentes clave en servidores y almacenamiento, pero también en industrias como la del PC o los smartphones, persistirá al menos hasta bien entrado 2027, en un contexto de escasez de suministro y presión inflacionaria en la cadena de componentes, según informa CRN.com.
Ante este escenario, el directivo defendió que HPE ha adoptado medidas para proteger sus márgenes y adaptarse a la volatilidad del mercado. Entre ellas destaca la posibilidad de reajustar el precio de los pedidos de servidores y de su plataforma GreenLake hasta el momento del envío, una cláusula que la compañía ha introducido recientemente en sus contratos. Además, ha reducido de 30 a 14 días la validez de las cotizaciones para determinados clientes.
Según Neri, el peso de la memoria en el coste total de los componentes y piezas de un servidor tradicional ha superado ya el 50% del total y seguirá creciendo a medida que aumenten los precios de los componentes. Como consecuencia, la compañía espera que el precio medio de sus servidores y sistemas de almacenamiento aumente a lo largo del año.
Aun así, la subida de precios no ha afectado a la demanda. “La demanda es muy, muy fuerte”, aseguró Neri, señalando que los clientes continúan realizando pedidos impulsados tanto por proyectos de modernización de infraestructuras como por el despliegue de cargas de trabajo de inteligencia artificial. De hecho, muchos clientes están adelantando pedidos ante las dificultades de suministro que afectan al sector.
Para hacer frente a la escasez de memoria, HPE también ha reforzado sus acuerdos a largo plazo con fabricantes de chips y memoria con el objetivo de asegurar capacidad suficiente para satisfacer la demanda.
Resultados de HPE en el último trimestre
A pesar de la crisis de las memorias, los resultados de HPE de noviembre a enero, periodo correspondiente al primer trimestre de su año fiscal, fueron al alza. La compañía registró un beneficio no-GAAP de 65 centavos por acción, superando las previsiones de los analistas, mientras que los ingresos alcanzaron los 9.300 millones de dólares, casi en línea con las expectativas del mercado.
Uno de los motores del crecimiento fue el negocio de networking, impulsado en parte por la integración de Juniper Networks. Los pedidos de conmutadores para centros de datos crecieron en torno al 40%, alimentados por la expansión de los centros de datos de inteligencia artificial y los proyectos de modernización. También destacaron los pedidos de routers, que aumentaron en torno al 20%.
Este impulso llevó a la compañía a elevar su previsión de pedidos acumulados de su negocio “Networks for AI” hasta entre 1.700 y 1.900 millones de dólares para finales de 2026.
En cambio, en el ámbito de los servidores y el almacenamiento, los pedidos cayeron un 3%, aunque el margen operativo creció un 18% gracias a la disciplina en precios y costes.
En este contexto, Neri considera que la plataforma HPE GreenLake podría salir beneficiada de la presión inflacionaria en el hardware, ya que cada vez más clientes optan por modelos de consumo flexible para gestionar el coste de sus infraestructuras.







