El anuncio de la Administración de acompasar la entrada en vigor de Verifactu y la factura electrónica en octubre de 2028 está generando incertidumbre y confusión entre muchas empresas. Isidro Velis, director de Producto y experto en normativa legal de Cegid, alerta de esos riesgos para empresas que facturan más de 8 millones de euros porque la obligación de adoptar la factura electrónica para estas organizaiones sigue estando prevista para octubre de 2027.
“El impacto será diferente según el tamaño de la empresa. Existe el riesgo de que el anuncio del aplazamiento de VeriFactu genere una falsa sensación de seguridad entre las medianas y grandes compañías. Algunas pueden interpretar que el retraso afecta también a la factura electrónica B2B, cuando no es así. Para las empresas con una facturación superior a los 8 millones de euros, la obligación de factura electrónica entre empresas sigue prevista para octubre de 2027. Es decir, cuentan solo con un plazo de 12 meses para adaptarse”.
Además, según Velis, estas organizaciones ya están obligadas a utilizar el SII (Suministro Inmediato de Información del IVA), por lo que VeriFactu no les resulta aplicable. Precisamente por eso es importante no mezclar ambos marcos normativos.
No obstante, también reconoce que para pymes y autónomos, en cambio, el aplazamiento podría suponer un alivio operativo. Permite abordar la adaptación tecnológica con más margen y evitar proyectos de transformación consecutivos en un corto espacio de tiempo. “Aun así, recomendamos no paralizar los planes de digitalización. Adelantarse reduce riesgos, evita posibles cuellos de botella y facilita una transición más ordenada”.
“Sin embargo, también es importante no interpretar este mayor margen como una razón para retrasar la digitalización. Las empresas que comiencen antes podrán beneficiarse de procesos más eficientes, una menor carga administrativa, una reducción de tareas manuales y una mejor trazabilidad de sus operaciones y pagos”.
«Desde Cegid llevamos tiempo preparando nuestras soluciones para responder a este nuevo marco normativo. El objetivo es que la adaptación se produzca de la forma más sencilla y automatizada posible para nuestros clientes cuando entren en vigor las nuevas obligaciones».







