NOTICIAS

La demanda de IA puede prolongar la crisis de memorias



Dirección copiada

La expansión masiva de los servidores de inteligencia artificial está provocando una carestía de memorias RAM y discos de almacenamiento que se traduce en un encarecimiento de los precios, según cdmon

Publicado el 27 ene 2026



Almacenamiento e IA
Almacenamiento e IA

La IA puede prolongar sine die la crisis de las memorias, al igual que sucedió en 2020. Este aparente sinsentido podría convertirse en realidad y abrir un nuevo capítulo de la crisis de componentes que tuvo lugar durante la pandemia, según aseguran fuentes de cdmon, empresa especializada en hosting y almacenamiento web.

La expansión masiva de los servidores de inteligencia artificial está provocando una carestía de memorias RAM y discos de almacenamiento que se está traduciendo en un importante encarecimiento de los precios, según cdmon.

Las subidas de precio de las memorias RAM, discos duros y de servicios en la nube «seguirán en alza en los próximos años, hasta que haya abastecimiento suficiente para la IA y para el público general», asegura David Blanch, director digital de Cdmon.

De acuerdo con el último informe AI Index 2025global. China realizó inversiones de equipos y soluciones basadas en IA por un valor de 9.300 millones de dólares en 2024; EEUU alcanzó los 101.900 millones de dólares mientas que Reino Unido superó los 4.500 millones. Además, el reporte expone la cuestión de la mejora de la potencia de los modelos más usados a escala global, concluyendo que se ha expreimentado «una mejora muy rápida» entre 2022 y 2024.

El almacenamiento de la IA yanta en exabytes

La infraestructura que alimenta la inteligencia artificial necesita de soportes de almacenamiento de los datos. No obstante, la demanda de estos es de cada vez más alta. David Blanch, director digital de cdmon explica que «ahora mismo vemos cómo la tecnología avanza mucho más rápido de lo que lo hace la accesibilidad a los recursos y por esto aumentan los precios. Sucede lo mismo que en 2020: nos quedamos sin microchips en un contexto en el que el teletrabajo y la demanda de equipos sentó precedente debido al confinamiento».

Y es que las cifras de la IA hablan por si solas:

  • Según estimaciones de mercado, aproximadamente 4.000 data centers en el mundo están optimizados para cargas de trabajo de IA a principios de 2026, lo que representa cerca de un 33 % de todos los data centers globales.
  • Un análisis reciente de Epoh sugiere que la capacidad total de potencia de los centros de datos de IA ronda los 30 gigavatios (GW) a finales de 2025, comparable al consumo de pico de una ciudad grande como Nueva York.
  • La suma del rendimiento de infraestructura de IA (GPU/HPC en centros de datos grandes y supercomputadoras) alcanza decenas de exaFLOPS de potencia de cómputo efectivo para IA a finales de 2025, con planes que pueden duplicar o triplicar esa capacidad para 2030
  • Por su parte, Statista lanza proyecciones de demanda de energía para 2030 en las que asegura que la demanda de energía solo de las cargas de IA podría alcanzar cerca de 156 GW, más de cuatro veces el nivel de 2025.

Nueva crisis del silicio

También conocida como «la crisis del Silicio», la escasez de semiconductores tuvo en ‘jaque’ a toda la industria tecnológica en 2021. Después de un confinamiento global –que obligó a nuevos hábitos como el teletrabajo, junto con compras masivas de ordenadores e interrupciones en la fabricación de chips–, Blanch expone el paralelismo de los coches:

«Todos recordamos cómo en 2021, si querías comprarte un coche, o no había stock, o tardaban meses en entregarlo porque tenían que fabricarlo. Ahora sucede lo mismo, pero sin confinamiento ni interrupciones de fabricación: la IA necesita de tantos recursos que ahora mismo el precio de la RAM se ha disparado, los discos duros son mucho más caros y el almacenamiento en la nube tendrá que subir precios. ¿La mala noticia? Los costes acabarán repercutiendo al usuario final

Artículos relacionados