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¿Qué puede enseñar recursos humanos al departamento de IT?


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El autor asegura: «Tendremos que aprender a gestionar agentes de IA como recursos productivos, medir su contribución, desarrollar sus capacidades y decidir en qué funciones aportan más valor. Y en ese terreno, recursos humanos tiene décadas de experiencia»

Publicado el 6 nov 2026

Óscar López

responsable de producto y seguridad de Squarepoint



Óscar López, de Squarepoint
Óscar López, de Squarepoint.



Durante la feria tecnológica CES de Las Vegas en enero de 2025, Jensen Huang, fundador y CEO de Nvidia, sorprendió al sector con una afirmación tan provocadora como sugerente: «En muchos sentidos, el departamento de informática de cada empresa será el departamento de recursos humanos de los agentes de IA en el futuro».

Teniendo en cuenta que Nvidia es una de las compañías que lideran la revolución de la inteligencia artificial gracias a su hardware, podríamos pensar que se trata de una afirmación interesada o incluso exagerada. Algunos podrían interpretarla como un guiño a la clásica visión de la ciencia ficción sobre máquinas tomando conciencia y comportándose como humanos.

Sin embargo, si dejamos a un lado esas interpretaciones, la frase merece una reflexión más profunda. Tradicionalmente, IT y recursos humanos se han percibido como departamentos prácticamente opuestos. Uno trabaja con tecnología, sistemas y automatización; el otro con personas, motivación y desarrollo profesional. Sin embargo, la irrupción de los agentes de inteligencia artificial podría estar acercando ambos mundos más de lo que imaginamos.

La aparición de agentes capaces de ejecutar tareas complejas, interactuar con aplicaciones, analizar información y tomar determinadas decisiones operativas introduce un escenario nuevo para las organizaciones. Ya no hablamos únicamente de herramientas que responden preguntas o generan contenido, sino de sistemas que participan activamente en procesos de negocio y que, cada vez más, se integrarán en el trabajo diario de los equipos.

La pregunta es pues sencilla: ¿Qué puede aprender IT de recursos humanos? Dónde las similitudes son escasas, hoy en día sí existen ámbitos donde la analogía resulta forzada.

La gestión de nóminas, vacaciones, beneficios sociales o relaciones laborales tiene poco que ver con la operación de sistemas de inteligencia artificial. Del mismo modo, aunque los costes asociados al consumo de modelos puedan recordar vagamente a una masa salarial, se trata de problemas de naturaleza muy distinta.

Las diferencias siguen siendo evidentes. Al menos de momento. Sin embargo, una de las funciones más valiosas de recursos humanos consiste en ayudar a las organizaciones a medir y desarrollar el desempeño de las personas.

Las métricas a la hora de evaluar personas y agentes IA

Para ello se evalúan aspectos tales como cumplimiento de los objetivos, calidad del trabajo realizado, competencias profesionales alcanzadas, colaboración con otros equipos, evolución y desarrollo profesional, etc. Si observamos estas métricas desde la perspectiva de un agente de IA, las similitudes empiezan a aparecer.

Al fin y al cabo, un agente de IA es una herramienta diseñada para ejecutar tareas que tradicionalmente realizaba una persona. Si esperamos resultados comparables, también deberíamos medirlos de forma comparable.

Por ejemplo:

  • ¿Un agente de atención al cliente mejora la satisfacción de los usuarios?
  • ¿Un agente de desarrollo genera código de calidad en su trabajo?
  • ¿Un agente de análisis produce información útil y fiable para la toma de decisiones?

Igual que ocurre con cualquier profesional, deberíamos definir objetivos concretos, indicadores de rendimiento y criterios de calidad que nos permitan determinar si el agente está cumpliendo su función.

Visto de esta forma, parece una conclusión casi obvia y por ello, comienza a deber tenerse en cuenta.

Formación, desarrollo y mejora continua

Cuando una persona no alcanza los resultados esperados, la organización analiza las causas y propone acciones correctivas: formación, acompañamiento, reasignación de funciones o cambios de responsabilidad.

Con los agentes de IA ocurre algo parecido. Las acciones son distintas, pero el razonamiento es el mismo:

  • Mejorar el contexto disponible.
  • Refinar los prompts.
  • Ampliar las fuentes de conocimiento.
  • Ajustar procesos.
  • Utilizar modelos más adecuados.

No hablamos de despidos o promociones, pero sí de evolución y mejora continua.

El verdadero aprendizaje para IT es la metodología

Quizás la principal enseñanza que recursos humanos puede aportar a IT no sea tecnológica, sino metodológica. Durante décadas, recursos humanos ha desarrollado mecanismos para medir el rendimiento, evaluar capacidades, identificar áreas de mejora y maximizar el potencial de las personas dentro de una organización.

Ahora que las empresas comienzan a incorporar agentes de IA de forma masiva, IT se enfrenta a un desafío similar, gestionar una nueva fuerza de trabajo, aunque esta vez digital.

Quizás Jensen Huang no estaba afirmando que los agentes de IA se convertirán en personas. Quizás estaba sugiriendo algo mucho más interesante: que tendremos que aprender a gestionarlos como recursos productivos, medir su contribución, desarrollar sus capacidades y decidir en qué funciones aportan más valor.

Y en ese terreno, recursos humanos lleva décadas de experiencia de ventaja.

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