La semana pasada, el 29 de octubre, se celebró en Madrid una nueva edición de Madrid Connect, un evento organizado por el Parque Científico de Madrid con el objetivo de promover la colaboración entre ciencia, tecnología, innovación e inversión.
Con la participación en su primera jornada de 200 profesionales, entre investigadores y representantes de startups, inversores, universidades, centros tecnológicos y administraciones públicas, el encuentro busca promover las oportunidades asociados a la «Ciencia, talento y capital para un futuro global».
Madrid cumple a la perfección con este tipo de propuestas a través de iniciativas como los viveros de empresas, la innovación de La Nave o la Red de Factorías Industriales, entre otras. Todas ellas han hecho que la ciudad sea “el polo de atracción del 70 por ciento de la inversión extranjera que llega a España y la primera economía del país”.
Por ello, y con ese objetivo de acelerar que el conocimiento salga del laboratorio y se convierta en una solución real, la primera sesión de Madrid Connect 2026 trató de identificar las “Tecnologías que redefinirán la próxima década”. Una mesa en la que Vicente Parras, subdirector de innovación tecnológica de la Comunidad de Madrid animó a no pensar en una única tecnología, sino en la que “realmente va a mejorar tu productividad”, y aseguró que en el “78 por ciento de los proyectos en los que estamos ahora trabajando hay al menos cuatro tecnologías involucradas”.
Precisamente la computación cuántica fue la protagonista del segundo panel del día en Madrid Connect. Su principal conclusión fue que investigación, talento, infraestructuras y demanda empresarial son las bases que marcarán el desarrollo de esta tecnología.
El papel de la IA
El papel de la inteligencia artificial en la transformación de sectores como el farmacéutico se analizó también durante el evento. Dicha tecnología permite analizar grandes volúmenes de datos, identificar moléculas prometedoras y acelerar determinadas fases de la investigación, aseguró la vicepresidenta y jefa de publicaciones y productos de Bayer Pharma, María Mercedes Galindo.
Pero con una advertencia: “La inteligencia artificial permite analizar datos a una velocidad que el ser humano no puede alcanzar, pero necesitamos criterio humano para interpretarlos y comprobar su calidad”.
La jornada se cerró con la mesa Fábricas del futuro, donde se abordó de qué modo la biotecnología y la inteligencia artificial abren posibilidades para diseñar materiales con propiedades específicas, desarrollar nuevas moléculas y acortar los ciclos de producción.
Una jornada, en definitiva, en la que los expertos dibujaron un desafío común: evitar que los avances científicos se queden en el laboratorio por falta de financiación, infraestructuras, socios industriales o clientes. Desde el desarrollo de nuevos medicamentos hasta la fabricación de materiales avanzados, los participantes defendieron una mayor conexión entre investigación, empresas e inversores, así como la implicación temprana de la industria.




