La cúpula directiva de Sony ha sufrido importantes cambios. La mala racha que arrastra la compañía japonesa (que en 5 años ha perdido el 73% de su valor en bolsa, principalmente debido a la fuerte competencia de los fabricantes de electrónica de consumo de los países asiáticos emergentes) ha llevado a que Howard Stringer sea designado consejero delegado, un cargo que ocupaba Nobuyuki Idei. Stringer se convierte en el primer presidente no japonés de la compañía, después de estar encargado de la vicepresidencia. Asimismo, era el máximo responsable de la filial americana y dirigía el área de entretenimiento digital, tras haber ocupado los departamentos de música y cinematografía del grupo.
El nuevo presidente de Sony, de 63 años, entró en la compañía en 1997, después de haber sido ejecutivo de la cadena televisiva CBS. Su misión ahora es impulsar la recuperación del gigante de la electrónica.
La designación de Ryoji Chubachi (que se ocupaba hasta ahora de las operaciones de fabricación y de componentes electrónicos), de 57 años, como segundo hombre fuerte de la compañía también responde a la política de cambio para el fortalecimiento del sector de la electrónica.


