Es buen momento para reflexionar sobre todo lo acontecido a lo largo del año y una estupenda excusa para favorecer los contactos más estrechos con los distribuidores. Así lo ha considerado Caldera, una compañía que ha reunido por primera vez a sus partners de canal con el fin de arrojar algo más de luz sobre el modelo de negocio resultante tras la conclusión del lento proceso de adquisición de las divisiones UnixWare y OpenServer de SCO. Los directivos de la compañía están dedicando ímprobos esfuerzos a transmitir la idea de que Linux es una plataforma que permite ganar dinero. Aunque el escepticismo continúa siendo la tónica dominante entre los agentes del canal de distribución, nadie puede negar el tremendo impacto que Linux está teniendo sobre el conjunto de la industria.
La seguridad es otro negocio que está de moda entre los resellers más avezados y que día a día gana peso como nueva oportunidad de negocio. Lo que hasta ahora se concebía como un negocio adicional a la mera venta de productos o servicios de infraestructura de información y que parecía estar recluido al universo de las grandes cuentas, comienza ahora a introducirse entre el colectivo de pequeñas y medianas empresas que en justa correspondencia han comenzado a concienciarse de la necesidad de estar protegidos ante intrusiones, virus, ataques o diversas contingencias. La masa monetaria que puede llegar a mover este mercado no es pequeña si tomamos en cuenta que algunos mayoristas pioneros en la materia, como ADD, ya han anunciado crecimientos anuales del 400 por cien en la facturación correspondiente a este capítulo. En el informe que elaboramos en este número sobre este mercado queda también claro que España no se encuentra entre los países de cola europeos sino que, gracias a su importante desarrollo de la banca electrónica, se jacta de estar en primera línea de batalla, eso sí, con un déficit muy importante en la seguridad para las pequeñas y medianas empresas.
Precisamente de las pymes habla Javier Peña, director de marketing de la división de Microsoft, quien reconoce que gran parte de los esfuerzos para llegar a este colectivo han caído en saco roto a causa de la incapacidad de los proveedores para desarrollar estrategias comerciales adecuadas.
También parece que últimamente la ratificación de nuevos acuerdos mayoristas con los grandes fabricantes de informática personal se circunscriben a dos únicas empresas Memory Set y Actebis. Ambas compañías están haciéndose con una cartera de proveedores tan amplia como para competir con Ingram Micro o Tech Data.
Ya para concluir, me gustaría desear a todos nuestros lectores un feliz verano y unas buenas vacaciones.


