Las acciones de Apple han tenido un final de año bastante movido. La razón no ha sido otra que la publicación de varios artículos, entre ellos uno del Financial Times, en los que se manifestaba que Steve Jobs, CEO y cofundador de la firma, recibió de la compañía 7,5 millones de opciones sobre acciones en 2001 sin contar con la autorización del consejo directivo. Según estas informaciones, para la concesión de estas opciones sin la aprobación necesaria se habrían falsificado diversos documentos. A causa de esta polémica, las acciones de Apple sufrieron la semana pasada diversas caídas de consideración.
No obstante, la propia compañía ha señalado en un comunicado que, aunque tanto Steve Jobs como otros directivos conocían o pudieron recomendar cuáles eran las fechas más rentables en torno a la compraventa de esas opciones, en ningún momento obtuvieron beneficio financiero de ello. Así, Apple ha respaldado públicamente a su presidente, dando la espalda a las especulaciones sobre el daño que la firma podría sufrir en el caso de que el propio Jobs se viera obligado a abandonar la compañía. Además, el fabricante ha tenido que revisar sus resultados fiscales como consecuencia de estas irregularidades para los años 2004, 2005 y 2006, que se verán reducidos en un total para los tres ejercicios de 21 millones dólares.


