La lucha contra la piratería de software en España va para largo. Los proveedores de programas tienen ante sí una guerra muy larga con progresos milimétricos. Eso es lo que dan que pensar los últimos datos de fraude aportados por la patronal BSA y provenientes de un estudio de IDC. Según el informe, el 43% de los programas instalados en España en 2004 fueron pirateados, sólo un punto porcentual menos que en el ejercicio anterior. Pero el dato más dramático está en el volumen de perdidas que genera esta práctica al sector, y que en 2004 se elevó a 498 millones de euros, un 21% más que en 2003. Luis Frutos, presidente en estos momentos de la BSA, que reúne a compañías como Adobe, Autodesk, Corel, Macromedia, Grupo SP, Panda o Microsoft, esbozó en la presentación del estudio sus consecuencias: caída de la competitividad de la economía, freno a la profesionalización del canal [los trabajos de campo de la BSA indican que la mitad de la distribución nacional comercializa software pirata] e inseguridad en los usuarios, que además se tienen que contentar con productos menos sofisticados. Los directivos de la BSA volvieron a recordar las consecuencias que tiene el fraude para el sector informático. Según sus estimaciones, con una reducción del índice en 10 puntos, lo que pondría a España en sintonía con la media de la UE y ligeramente por encima de países como Alemania o Bélgica, se crearían 6.000 puestos de trabajo adicionales en esta industria, que en total emplea directamente a 80.000 personas.
Excesivas pérdidas en Francia e Italia
España ocupa un lugar intermedio dentro la nueva Unión Europea. Su índice equidista de los países más avanzados (Austria, con un 25%; Suecia, con un 26%; o el Reino Unido, con el 27%) y de aquellos que andan a la zaga, que son los recientemente incorporados del este (países bálticos o Polonia) y Grecia, donde el índice llega al 62%. La BSA también lamenta la excesiva presencia de fraude en economías de referencia como la italiana (50%) o la francesa (45%) y lo achaca a la existencia de un tejido empresarial dominado por millones de pequeñas empresas, siempre más proclives al pirateo que las medianas o grandes. Este análisis también es aplicable a España. Por el contrario, la organización alaba el trabajo de concienciación y de cumplimiento de la ley en Irlanda o la evolución en la última década de Hungría o Turquía.
España ocupa un lugar intermedio dentro la nueva Unión Europea. Su índice equidista de los países más avanzados (Austria, con un 25%; Suecia, con un 26%; o el Reino Unido, con el 27%) y de aquellos que andan a la zaga, que son los recientemente incorporados del este (países bálticos o Polonia) y Grecia, donde el índice llega al 62%. La BSA también lamenta la excesiva presencia de fraude en economías de referencia como la italiana (50%) o la francesa (45%) y lo achaca a la existencia de un tejido empresarial dominado por millones de pequeñas empresas, siempre más proclives al pirateo que las medianas o grandes. Este análisis también es aplicable a España. Por el contrario, la organización alaba el trabajo de concienciación y de cumplimiento de la ley en Irlanda o la evolución en la última década de Hungría o Turquía.
Las pérdidas por piratería de software rozan los 500 millones en 2004
Según la BSA, un 43% de los programas instalados en España durante el pasado año eran ilegales, sólo un punto menos que en 2003.
Publicado el 18 May 2005

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