noticias

Moisés Camarero (Compusof): “El mayor problema es el de los plazos de entrega del hardware. Antes planificabas proyectos a tres meses, y ahora tienes que hacerlo a un año”



Dirección copiada

El CEO de Compusof habla de las crisis de las memorias. Confirma que los precios de las máquinas están por las nubes, y que el PVP de los servidores se ha multiplicado por dos o por tres desde el año pasado

Publicado el 29 jun 2026

Juan Cabrera

Director de Channel Partner



Moisés Camarero, Compusof

Moisés Camarero aprendió a llevar las riendas de un partner tecnológico casi desde la cuna. Su padre fundó Compusof a finales de los 80, y desde el principio él estuvo predestinado a coger el mando de una compañía que hoy es uno de los principales revendedores de tecnología de HP en el mercado español, haciendo una facturación anual de casi 60 millones de euros y empleando a más de 500 profesionales que se reparten en oficinas en Madrid y México DF.

Cuando se reúne con la prensa, Camarero se preocupa por “dar titulares”, como él mismo confiesa, evitando el lugar común y la complacencia. Y así fue en el último encuentro celebrado con los periodistas, para despedir el curso y dar la bienvenida al verano. En su análisis del mercado, Moisés Camarero se detuvo sobre todo en la crisis de las memorias y el acusado efecto inflacionista que está teniendo en un sector tecnológico acostumbrado precisamente a lo contrario, a que los PVP caigan inexorablemente.

Además, habló de la inteligencia artificial y de sus efectos en la economía y en el empleo. Y ahí evitó el catastrofismo. Y también habló del futuro para empresas como la suya, un integrador de tecnología obligado a reinventarse para seguir siendo relevante para los clientes en un tiempo de cambio acelerado como el que vivimos.

Y aquí van los titulares de Moisés Camarero. El directivo recordó que en un viaje por Asia en octubre del año pasado vivió en carne propia el dramatismo de la crisis de memorias que se avecinaba cuando tanto Samsung como Intel le confirmaban que más de la mitad de la producción mundial de chips de los próximos dos años iba a estar comprometida con las grandes tecnológicas para la puesta en marcha de centros de datos para la inteligencia artificial.

“A finales del año pasado, ya veíamos que no nos confirmaban pedidos y que el precio cambiaba casi cada día”, se sincera Camarero. El CEO de Compusof cree que los problemas de disponibilidad de memorias y, por lo tanto, de todos los sistemas en los que se incrustan (servidores, PC…) se prolongarán como mínimo hasta 2028.

Parte de la culpa la tiene el carácter oligopolístico de este mercado, donde tres marcas, Samsung, Hynix y Micron, acaparan toda la producción mundial. Camarero explicó que los servidores han multiplicado por dos o por tres su precio final desde octubre. Y que eso está provocando que muchos concursos tecnológicos de la Administración queden desiertos, o que los clientes privados vean cómo los presupuestos que piden para mejorar o renovar un centro de datos prácticamente suben cada día. “En dos meses, un proyecto de servidores pasó de costar uno a dos millones de euros”.

Plazos de entrega y disponibilidad: los mayores quebraderos de cabeza

En cualquier caso, más que la subida disparatada de los precios del hardware, el mayor quebradero de cabeza para Camarero es el de los plazos de entrega. “Antes planificabas proyectos a tres meses, y ahora tienes que hacerlo a nueve o 12 meses”. “El problema de las entregas cada vez es peor, y va a seguir así”. Precisamente, en este punto recordó que muchos concursos públicos ya salen con cláusulas de disponibilidad. “Se valora mucho en los concursos que puedas entregar” en los plazos estipulados.

En este escenario, comentó que al integrador ahora mismo se le pide que dé visibilidad al cliente de lo que puede ocurrir con los stocks y que tenga capacidad de interlocución con los fabricantes. Y también que ayude a las compañías a gestionar mejor su parque informático en un momento de encarecimiento generalizado y falta de equipos en el mercado. Y que aporte servicios gestionados. En este sentido, destacó la alianza que mantiene con HP para comercializar su plataforma WXP, bastante actualizada en el último año y pensada para mejorar el control que los equipos de TI de las empresas tienen de su parque de dispositivos informáticos.

La burbuja de la IA y el empleo

En línea con muchos analistas que ven indicios de burbuja en torno a la IA, Moisés Camarero también tiene sus dudas. “A mí me parece que hay un poco de burbuja”. Y señaló que sólo el 20% de los pilotos de IA pasan a producción en estos momentos. Aunque sí reconoció que IA “aporta valor”. En el caso de la propia Compusof, la IA ha permitido que el 80% de las interacciones más básicas de su centro de atención a usuarios (CAU) estén automatizadas. Pero eso no ha afectado al empleo, pues los profesionales del nivel uno de soporte se han trasladado al nivel dos. Y los del nivel dos han subido al nivel tres. Moisés Camarero tiene claro que la llegada de la IA no se va a saldar con una caída neta de empleo. “La IA no va a destruir gran cantidad de empleo. La IA es una evolución. Y durante esa evolución los empleados se irán adaptando”, zanjó el directivo

Artículos relacionados