A pesar de los pesares, el negocio del canal de distribución informático en España avanza con paso firme en lo que va de 2026. Por lo menos en términos de ingresos. A pesar de las tensiones geopolíticas, sobre todo las que tienen que ver con los suministros de materias primas. A pesar de la incertidumbre política a nivel nacional y del hecho de que sigamos sin Presupuestos Generales del Estado desde 2022. A pesar de no contar más con la respiración asistida que ha tenido la economía durante los últimos ejercicios con los fondos europeos. A pesar de la crisis de las memorias y su efecto inflacionista en todo el hardware. O, quizá, por este mismo efecto, que permite a mayoristas y partners vender la tecnología mucho más cara a sus clientes, aunque tengan que hacerlo en menor cantidad.
Según Context, que monitoriza casi la totalidad de la tecnología que se vende por mayorista en España (unos 8.000 millones de euros cada ejercicio) las ventas se elevaron un 12,5% entre enero y junio, en comparación con el mismo periodo de 2025. Un avance en línea con lo adelantado por Context en el primer trimestre del año. La crisis de componentes ha elevado los precios medios de la tecnología, sobre todo del hardware, lo que está reportando incrementos significativos de facturación, a pesar de que en líneas generales se venden menos unidades.
Los datos demuestran, además, que por el momento los clientes siguen comprando infraestructura y dispositivos, a pesar de su elevado coste, en un intento de seguir la senda de la digitalización y aprovechar en la medida de lo posible las mejoras de eficiencia que promete la IA.
Por tipo de canal, el que mejor balance registra el de los integradores que atienden las grandes cuentas, que han tenido un 22% más de negocio. Por su parte, los que se centran en la pyme y las cadenas de tiendas han crecido en ingresos un 10%.
La facturación de los servidores se dobla con creces
Por líneas de producto, se claramente que la inflación de precios del hardware está disparando las facturaciones que registran los mayoristas y, por ende, sus clientes. El mayor repunte se ha dado en servidores, una gama que deja nada menos que un 142% más de ingresos que hace un año. En el ámbito de los servidores es, precisamente, es donde más se está notando el encarecimiento de las máquinas a causa de la escasez de memorias, con PVP que se multiplican por dos, tres o cuatro en muchas configuraciones.
Pero los servidores no son la única familia que brilla a nivel de facturación por el abrupto incremento del PVP de las máquinas. La venta de portátiles ha reportado a los mayoristas un 24% más de ingresos entre enero y junio. Los sobremesas, casi un 33% más. Otra familia de producto que ha brillado es lógicamente la de memoria RAM, que proporciona un 123% más de ingresos que en 2025. O la de memorias SSD, cuya facturación sube un 38%. No en vano, ambos son los componentes más escasos y valorados desde que las grandes tecnológicas empezaron a acaparar la producción mundial para dotar sus centros de datos para la IA.







