Buenos datos de creación de empresas en España en lo que va de 2026. El tejido empresarial español continúa creciendo según el último Radar Empresarial de Concursos y Demografía de Experian. Así, entre enero y julio se constituyeron 85.187 nuevas empresas, un 10,9% más que en el mismo periodo de 2025, mientras que las disoluciones aumentaron un 9,8%, hasta las 41.947 compañías.
A pesar del incremento de los cierres, el balance sigue siendo claramente favorable: por cada empresa que desaparece se crean algo más de dos, lo que deja un saldo neto de 43.240 nuevas sociedades incorporadas al tejido productivo español durante los siete primeros meses del año.
Solo en julio se registraron 12.045 nuevas constituciones, un 10,1% más que un año antes, frente a 4.508 disoluciones, un 15,7% más. Por sectores, la construcción lidera la creación de empresas con 12.948 nuevas sociedades, un 16% más que hace un año. Le sigue el sector del comercio, con 12.421 nuevas compañías, y las actividades inmobiliarias, con 8.417 constituciones.
En el plano geográfico, Madrid vuelve a encabezar la creación de empresas, con 18.478 nuevas sociedades, seguida de Cataluña (15.959) y Andalucía (13.639).
Cierre de empresas y concursos de acreedores
En cuanto a las disoluciones, el mayor número corresponde al sector del comercio, con 8.318 cierres, seguido de construcción (6.130) y actividades profesionales, científicas y técnicas (4.924). Por comunidades autónomas, Madrid registró el mayor número de empresas extinguidas (10.252), por delante de Cataluña (6.244) y Andalucía (6.236).
El informe de Experian también refleja una mejora en otro indicador relevante para la salud empresarial. Los concursos de acreedores descendieron un 3,7% en los siete primeros meses del año, hasta 3.787 expedientes, frente a los 3.934 registrados en el mismo periodo de 2025.
Para Experian, el aumento de las constituciones demuestra que el emprendimiento mantiene un ritmo sólido, aunque el incremento de las disoluciones evidencia que muchas empresas siguen afrontando dificultades derivadas del aumento de los costes, las condiciones de financiación y la competencia. En conjunto, el balance continúa siendo positivo y apunta a un tejido empresarial que sigue expandiéndose, aunque con diferencias significativas entre sectores y regiones.





