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Nvidia vuelve a dispararse: el bum de la IA todavía tiene mucho recorrido



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El fabricante de chips para la inteligencia artificial facturó en su último trimestre el doble que hace un año. Y los beneficios han crecido más aún: un 120%. Además, Nvidia anuncia que está en disposición de crecer otro 70% durante el ejercicio que viene

Publicado el 28 ago 2026



Logo de Nvidia en unas oficinas de la compañía
Logo de Nvidia en unas oficinas de la compañía

Las dudas sobre la sostenibilidad del actual bum de la inteligencia artificial y las sospechas de burbuja financiera alrededor de él vuelven a quedar, al menos de momento, en segundo plano. Nvidia ha vuelto a demostrar con sus resultados que la demanda de infraestructura para IA continúa creciendo a un ritmo extraordinario. Además, y más importante todavía, es que el fabricante de chips que más está monetizando esta revolución tecnológica ofrece números que demuestran que la bonanza se prolongará durante los próximos años.

Las acciones de Nvidia se revalorizaron este jueves un 7%, llevando su capitalización bursátil hasta los 5,4 billones de dólares, casi 400.000 millones más que la jornada anterior. La compañía no solo volvió a superar las expectativas con sus resultados trimestrales, sino que lanzó unas previsiones para los próximos ejercicios que dejaron pequeñas las estimaciones del mercado.

Nvidia ingresó 96.221 millones de dólares durante su segundo trimestre fiscal, el doble que en el mismo periodo del año pasado, y obtuvo un beneficio de 59.688 millones de dólares, un 120% más. Son cifras que, por sí solas, bastarían para explicar el entusiasmo de los inversores. Pero el verdadero detonante de la reacción bursátil estuvo en otro lugar: en el futuro que dibuja la compañía.

Nvidia espera crecer un 70% en 2027

La compañía espera que sus ingresos en 2027 sean un 70% superiores a los que registre en 2026. El mensaje llega además en un momento en el que los mercados habían comenzado a mostrar dudas sobre la capacidad de la inteligencia artificial para mantener el ritmo de crecimiento que ha convertido a Nvidia en la empresa tecnológica más valiosa del mundo. Y es que las ingentes inversiones en centros de datos (casi 700.000 millones de euros solo este año) de los hiperescalares (Amazon, Microsoft, Google…) están lastrando sus balances. Además, persiste el temor de que los clientes no acaben de ver el retorno de las inversiones en IA y su plasmación en la cuenta de resultados en forma de menores costes operativos.

Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, volvió a insistir en que esas dudas no se corresponden con lo que está viendo la compañía. Según explicó con motivo de la presentación de resultados, la demanda de infraestructura de IA no se está desacelerando, sino que continúa acelerándose. Y aquí aparece una de las paradojas del actual mercado de chips: Nvidia tiene problemas para atender todos los pedidos que recibe.

El problema de Nvidia es no tener suficientes chips

La compañía se encuentra en una situación poco habitual para una empresa de su tamaño. El principal riesgo para su crecimiento no parece ser la falta de clientes, sino su capacidad para fabricar y entregar suficiente producto para satisfacer la demanda.

Además, la compañía no se está limitando a esperar a que lleguen nuevos pedidos. Sino que está tratando de asegurarse de que buena parte de esa demanda futura termine convirtiéndose en negocio. Y por eso está cerrando acuerdos con grandes clientes que pueden alcanzar un valor conjunto de hasta 500.000 millones de dólares (unos 429.000 millones de euros) para financiar las compras futuras de productos Nvidia.

La estrategia permite a la compañía ganar visibilidad sobre una parte considerable de la demanda que tendrá que atender durante los próximos años. La cuestión que empieza a plantearse ya no es, por tanto, si la inteligencia artificial seguirá creciendo. La pregunta es cuánto tiempo puede mantenerse este ritmo de inversión y hasta qué punto los ingresos generados por las aplicaciones de IA acabarán justificando el enorme gasto que están realizando las grandes tecnológicas.

Por ahora, Nvidia parece tener una respuesta clara. El consenso de analistas refleja precisamente esa confianza. Sus estimaciones otorgan actualmente a las acciones de Nvidia un potencial de revalorización de un 30% o 40% en los próximos 12 meses respecto a los niveles actuales.

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