En un momento en que las incertidumbres geopolíticas crecen y los giros de guion se multiplican a escala global, las empresas tecnológicas y las compañías finales han puesto en su punto de mira la llamada soberanía de los datos. Así lo refleja el Barómetro ‘La soberanía de los datos en un entorno geopolítico incierto’, elaborado por CHANNEL PARTNER y patrocinado por IONOS CLOUD a partir de una encuesta a fabricantes de software (ISV) y proveedores de servicios (MSP).
Casi el 90% de los participantes en la consulta asegura haberse planteado las implicaciones de no garantizar la soberanía de sus propios datos y de los de sus clientes. Lo que demuestra que el asunto es una prioridad en la agenda de las empresas tecnológicas. Esta preocupación también se traslada a la relación comercial: el 85% afirma que sus clientes le han preguntado alguna vez por la soberanía o la ubicación de su información. Tan solo un 15% de los encuestados declara que sus clientes nunca le han planteado esta cuestión.
Estos resultados confirman que la soberanía del dato está dejando de ser un asunto reservado a los departamentos jurídicos o de seguridad para convertirse también en una cuestión comercial. Y es que los proveedores tecnológicos deben responder cada vez más a preguntas sobre dónde se almacenan los datos, qué legislación resulta aplicable y qué garantías ofrecen los servicios contratados.
Índice de temas
La soberanía de los datos ya no es solo una preocupación
En consecuencia, la soberanía del dato ya ha comenzado a incorporarse a las estrategias de seguridad y resiliencia de las empresas. Es decir, está pasando de ser una mera preocupación para convertirse en un objetivo de las compañías a nivel tecnológico. Cerca del 72% de los encuestados afirma que forma parte de su estrategia. Y tan solo un 28% reconoce que no le ha prestado demasiada atención hasta ahora.
La incertidumbre geopolítica también está impulsando el debate sobre la conveniencia de seguir dependiendo de las grandes plataformas cloud, los llamados hiperescalares estadounidenses. Preguntados por la posibilidad de repatriar datos y cargas de trabajo a proveedores cloud europeos, el 43% de los consultados asegura una clara intención de hacerlo. Otro 23% se lo está planteando. Mientras que una proporción similar no cree que vaya a dar este paso por momento, y tan solo un 10% descarta totalmente esa posibilidad.

En conjunto, aproximadamente dos tercios de los participantes en la encuesta de CHANNEL PARTNER para IONOS CLOUD están dispuestos a considerar el traslado de datos y cargas de trabajo a proveedores europeos, aunque no necesariamente de forma inmediata.
El coste y la complejidad frenan la migración
En cualquier caso, y aunque la soberanía del dato representa una oportunidad para los proveedores europeos, también plantea dificultades para las empresas que quieren abordar un proyecto de estas características. El coste económico de la migración y las licencias, junto con la complejidad técnica del proceso, figuran entre las principales barreras identificadas. También mencionan los ISV y MSP participantes en la encuesta un tercer factor que inhibe los cambios en los clientes, y es la falta de funcionalidades y madurez tecnológica de los proveedores que compiten con los hiperescalares.
No obstante, cerca del 28% asegura no haber encontrado ninguna barrera significativa para migrar sus sistemas a un proveedor cloud europeo. El escenario es, por tanto, heterogéneo: mientras algunas empresas perciben dificultades económicas y técnicas, otras consideran viable la transición hacia alternativas en el continente.
La Cloud Act entra en el radar
La encuesta de CHANNEL PARTNER para IONOS CLOUD también pregunta sobre la CLOUD Act, una norma que, bajo determinadas condiciones, puede obligar a proveedores sujetos a la jurisdicción estadounidense a entregar datos bajo su control, incluso cuando se encuentran almacenados fuera de Estados Unidos. Así, aproximadamente dos tercios de los participantes aseguran conocer la CLOUD Act. El dato revela que este marco legal está presente en el debate sobre la soberanía, aunque todavía existe un grupo relevante de profesionales que no lo tiene contemplado.
A la hora de elegir un proveedor que garantice la soberanía del dato, los encuestados conceden especial importancia al cumplimiento normativo, y al control sobre la ubicación de los servidores. El cumplimiento de normativas como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) es el criterio más citado, con un 90% de las respuestas. Le sigue la ubicación de los servidores en España o en otro país europeo, señalada por aproximadamente el 80%. El soporte técnico local también es importante para elegir proveedor de internet.
En cambio, que el proveedor sea europeo no es tan relevante (obtiene el 45% de las menciones). Los resultados dibujan una visión pragmática de la soberanía: la procedencia del proveedor importa, pero las empresas tecnológicas exigen sobre todo garantías concretas sobre el cumplimiento normativo, el alojamiento de la información y la transparencia.
Una oportunidad de diferenciación comercial
En cualquier caso, la encuesta demuestra que la soberanía del dato puede convertirse en una oportunidad de negocio para los proveedores de software y servicios gestionados. Cerca del 62% de los participantes considera que ofrecer una solución cloud completamente europea sería un elemento diferenciador para su empresa. Otro 25% cree que podría llegar a serlo. Y solo un 13% considera que sus clientes valoran más aspectos como el precio o la tecnología.

En paralelo, el denominado vendor lock-in o dependencia tecnológica preocupa mucho a los profesionales. Cerca del 69% afirma tener en cuenta las barreras de entrada y salida al contratar servicios cloud. Mientras que solo un 13% no las considera y alrededor del 18% reconoce que todavía no se ha planteado esta cuestión. Se puede decir, como conclusión, que la posibilidad de cambiar de proveedor sin asumir costes excesivos ni depender de tecnologías propietarias se convierte así en otro elemento clave en los proyectos de soberanía digital.
La inteligencia artificial añade nuevos riesgos
La expansión de la inteligencia artificial amplía el debate sobre el control de los datos. Estas tecnologías pueden procesar información empresarial y de clientes, por lo que resulta necesario prestar atención a las condiciones de uso y a las jurisdicciones a las que están sujetos sus proveedores.
Alrededor del 74% de los encuestados afirma ser consciente de que utilizar herramientas de IA de proveedores no europeos puede exponer los datos de su empresa y de sus clientes a legislaciones menos garantistas, y reconoce que el asunto le preocupa. Por el contrario, solo un 13% de los participantes en la consulta admite que no se ha planteado esta cuestión.
Para los ISV y MSP, este escenario abre una nueva línea de trabajo: ayudar a sus clientes a evaluar qué información comparten con las herramientas de IA, qué garantías ofrecen los proveedores y qué alternativas existen para mantener un mayor control sobre los datos.
En definitiva, el barómetro de CHANNEL PARTNER patrocinado por IONOS CLOUD refleja una creciente preocupación por la soberanía del dato entre los proveedores tecnológicos y sus clientes. La nube europea empieza a ganar terreno como alternativa por razones de seguridad y diferenciación comercial, pero para convertir ese interés en decisiones concretas deberá demostrar que puede competir en precio, prestaciones y facilidad de migración, además de ofrecer garantías sobre la ubicación y el tratamiento de la información.






