Apple ha cerrado los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal con un beneficio neto de 101.464 millones de dólares, un 20% más que en el mismo periodo del año anterior. En ese mismo intervalo, la compañía elevó su facturación hasta los 364.357 millones de dólares, un 16% más, impulsada por el crecimiento de las ventas de iPhone, Mac y su negocio de servicios, con avances en todas las regiones donde opera.
Los resultados del tercer trimestre fiscal, finalizado el 27 de junio, también estuvieron por encima de las previsiones del mercado. La compañía ingresó 109.420 millones de dólares, un 16,4% más que un año antes y ligeramente por encima de las estimaciones de los analistas, que esperaban unas ventas de 108.650 millones de dólares.
En ese mismo periodo, Apple obtuvo un beneficio neto récord de 29.789 millones de dólares, un 27% más interanual. El beneficio por acción se situó en 2,02 dólares. Aunque esta cifra incluye 11 centavos por acción derivados de reembolsos de aranceles concedidos por el Gobierno estadounidense, incluso descontando ese efecto el resultado superó las previsiones de Wall Street.
Pese a presentar unas cifras mejores de lo esperado, el balance de Apple tuvo una recepción fría por parte de la Bolsa. Tras la publicación de resultados, el valor llegó a caer hasta un 8%, aunque luego recuperó algo. Los inversores mostraron preocupación por las perspectivas de crecimiento y por el impacto de las tensiones en la cadena de suministro y los costes de componentes.
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El iPhone sigue tirando del carro
El principal impulsor del negocio en el tercer trimestre fue el iPhone. Las ventas del teléfono de la compañía de la manzana alcanzaron los 54.250 millones de dólares, un 21,7% más que un año antes y por encima de las expectativas del consenso de analistas.
Además, se trata del mejor tercer trimestre de la historia de Apple para esta familia de productos, un dato especialmente relevante porque este suele ser un periodo de menor actividad comercial, a la espera de la presentación de los nuevos modelos prevista para septiembre.
Según Reuters, el adelanto de las compras estaría relacionado con la expectativa de futuras subidas de precios, provocadas por el incremento del coste de algunos componentes, especialmente los chips de memoria. Los analistas también consideran probable que Apple anuncie un nuevo aumento del precio del iPhone durante su tradicional evento de lanzamiento de otoño.
El Mac acelera pese a las tensiones de suministro
Otro de los grandes protagonistas del trimestre fue la gama Mac, cuyas ventas crecieron un 29%. El comportamiento estuvo apoyado tanto en la buena acogida del nuevo MacBook Neo de entrada de gama como en la fortaleza de la familia MacBook Pro, a pesar del incremento de precios aplicado por la compañía.





