La empresa española Applivery ha presentado Applivery Intelligence, una nueva capa de inteligencia artificial para su plataforma de gestión unificada de dispositivos (UEM). Con esta incorporación, la compañía amplía las funciones de automatización de la plataforma y da el primer paso hacia lo que denomina autonomous endpoint management (AEM) o gestión autónoma de endpoints.
La nueva herramienta busca reducir la intervención manual en tareas de administración de dispositivos. Frente a los sistemas tradicionales, que recopilan información, aplican políticas o generan alertas, pero requieren que un administrador interprete los datos y tome decisiones, Applivery Intelligence puede realizar comprobaciones de forma proactiva, identificar incidencias, aportar evidencias y proponer actuaciones, manteniendo la supervisión del equipo de IT cuando es necesaria una aprobación.
Según explica la compañía, esta aproximación responde a la creciente complejidad de gestionar grandes parques de dispositivos, donde pueden acumularse errores de configuración, permisos innecesarios o vulnerabilidades difíciles de detectar de forma manual.
Una de las principales novedades es Impact Prediction, una función que simula el efecto de los cambios en las políticas de gestión antes de aplicarlos. La plataforma analiza cómo interactúan políticas, grupos de dispositivos y prioridades, y muestra qué equipos se verían afectados y qué configuraciones cambiarían, todo ello en un entorno de solo lectura.
La IA también se utiliza para tareas de seguridad. La plataforma puede relacionar vulnerabilidades conocidas con las versiones de software instaladas en los dispositivos, así como detectar problemas de configuración, accesos o anomalías antes de que se produzca un incidente o una auditoría.
Las nuevas funciones se organizan en cuatro componentes. Chat permite consultar el estado de la infraestructura y ejecutar acciones; Insights ofrece información actualizada sobre la flota; Workflows integra las alertas con procesos de aprobación y automatización; y Cowork realiza comprobaciones periódicas sin necesidad de intervención del administrador.
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Los límites de la IA en la solución de Applivery
En cuanto al nivel de autonomía, la compañía señala que la IA opera siempre con los permisos del usuario que la utiliza. Si un administrador no está autorizado para realizar una acción, la herramienta tampoco podrá ejecutarla. Además, operaciones críticas como borrar, bloquear un dispositivo o eliminar información requieren siempre una confirmación explícita.
Para garantizar un comportamiento predecible, Applivery diferencia las tareas de detección de las funciones basadas en modelos generativos. Las comprobaciones automáticas utilizan reglas deterministas definidas por la propia compañía y las acciones de remediación se apoyan en procesos versionados.
La arquitectura de la plataforma distribuye las tareas entre distintos agentes especializados en áreas como cumplimiento normativo, seguridad, análisis de impacto, políticas, analítica, scripting o gestión de vulnerabilidades. Estos agentes trabajan coordinados, pero ninguno tiene acceso directo a los dispositivos.
El camino hacia el autonomous workplace
La solución también adopta un enfoque API-first mediante Applivery MCP, una implementación del Model Context Protocol (MCP) que expone más de 200 acciones de la plataforma a aplicaciones compatibles, respetando siempre los permisos y mecanismos de aprobación del usuario. De este modo, asistentes de IA como ChatGPT o Claude pueden interactuar con la infraestructura a través de esa interfaz.
Applivery considera esta evolución un primer paso hacia un modelo de autonomous workplace, en el que la inteligencia artificial asuma un mayor número de tareas operativas en la gestión del puesto de trabajo. Applivery Intelligence ya está disponible con un despliegue progresivo para los clientes de la compañía, previsto entre septiembre y el cuarto trimestre de 2026.






