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Más de la mitad de las empresas españolas desconoce las implicaciones de la factura electrónica


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Ya se sabe que la factura electrónica será obligatoria a partir de octubre de 2027, y solo un 10% de las empresas dice tener un conocimiento suficiente de la normativa. Además, muchas compañías la confunden con Verifactu, según un estudio encargado por TeamSystem

Publicado el 5 oct 2026



Emilio Martínez, country manager de TeamSystem
Emilio Martínez, country manager de TeamSystem



Más de la mitad de las empresas españolas desconoce las implicaciones de la futura factura electrónica, según un estudio elaborado para TeamSystem por Ipsos a partir de 1.200 entrevistas a empresas, autónomos y asesorías. El informe coincide con la aprobación de la orden ministerial que regulará los requisitos técnicos y funcionales de la solución pública de facturación electrónica. Y que pone en marcha la cuenta atrás para la llegada de la factura electrónica al tejido productivo nacional.

Concretamente, a partir del 6 de octubre de 2027, las empresas con una facturación anual superior a los ocho millones de euros estarán obligadas a emitir y recibir facturas electrónicas, mientras que el resto de empresas y los trabajadores autónomos dispondrán de un año adicional y estarán obligados a hacerlo desde el 6 de octubre de 2028.

Según el informe de TeamSystem, firma que en España dirige Emilio Martínez de la Fuente, un 24% de las empresas afirma que no sabe qué es la factura electrónica, mientras que un 30% asegura haber oído hablar de ella, pero desconoce cómo funcionará. Por el contrario, solo un 10% considera que tiene un conocimiento suficiente de la normativa.

El estudio también pone de manifiesto la confusión existente entre la factura electrónica y Verifactu, cuya implantación comenzará en enero de 2027. Muchas compañías perciben ambas iniciativas como parte de un mismo proceso de transformación normativa.

Las principales preocupaciones de las empresas ante la llegada de la factura electrónica son el conocimiento de la normativa y los plazos de adaptación (31%), seguidos del coste de implantación (28%) y de la complejidad técnica e integración con los sistemas existentes (28%). Además, un 18% muestra inquietud por la ciberseguridad y la protección de los datos, mientras que un 14% teme posibles sanciones por incumplimiento.

A pesar de estas incertidumbres, el 37% de las empresas considera que la implantación obligatoria de la factura electrónica impulsará la digitalización de los negocios. Otro 24% cree que contribuirá a mejorar la eficiencia de los procesos de facturación, mientras que solo un 10% estima que tendrá un impacto limitado en su actividad.

En cuanto a la elección de la plataforma de facturación electrónica, un 25% optaría por la solución de su actual proveedor de software, un 18% seguiría la recomendación de su asesoría y un 15% recurriría a la plataforma pública que prepara la Administración.

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