CHANNEL PARTNER cerró su Foro de ISV y Asesorías, que le ha llevado por cuatro ciudades españolas, con un evento online en el que cinco expertos (de Adiss, Sage, TeamSystem, Wolters Kluwer y Yooz) aclararon dudas sobre los tres grandes cambios normativos pendientes en España y que afectarán a la operativa de millones de empresas y autónomos. Hablamos de Verifactu, el registro horario digital y la factura electrónica obligatoria.
El retraso un año de Verifactu fue una sorpresa, pero también va a dar a las compañías más tiempo para adoptar un nuevo sistema de facturación que cumpla con las exigencias de la ley. También el fichaje digital y la e-factura serán oportunidades para que las empresas hagan más eficientes sus procesos, muchas veces de la mano de sus asesorías.
Rompió el hielo Víctor Pérez, CEO de Adiss, quien se quejó de que el retraso de Verifactu quebró muchos planes y expectativas de los fabricantes de software, que esperaban por estas fechas estar atendiendo una avalancha de llamadas y dudas por parte de los clientes. Pero Pérez recordó que la obligación de cumplir con la “Ley antifraude” se mantiene, a pesar del “silencio administrativo” reinante en estos momentos.
Francisco Javier Marchán, growth manager de Sage, explicó que ahora se produce una situación confusa, con fabricantes de software que se ven obligados a vender soluciones adaptadas a una norma que, por el momento, no es de obligado cumplimiento.Y incidió en que el reto ahora está en agilizar la transición de los sistemas de facturación en las empresas, y que el tejido productivo no lo deje todo para el último momento. Y dio un dato inquietante: en enero solo un 10% de las empresas españolas estaban preparadas para Verifactu.
Por su parte, Ana Isabel Martínez, lead product marketing manager en Teamsystem, recalcó que la norma “sigue activa” y que lo único que se ha retrasado es su puesta en vigor. Sin embargo, admitió que en el mercado hay “mucha incertidumbre”, lo que puede llevar a muchas empresas a esperar al último momento. Según en ella, en TeamSystem seguirán animando a todos a adelantarse a los acontecimientos y apostar desde ya por la digitalización porque es la manera de ganar ventaja competitiva.
En este sentido, Amélie Laurensou, directora de ventas de Yooz, animó a todos a ver Verifactu como una oportunidad para ganar productividad y seguridad en los datos, y no tanto como una obligación. Por su parte, Federico Martínez, strategic partnerships director enWolters Kluwer Tax & Accounting España, también admitió que fabricantes de software y despachos “han perdido credibilidad en el mercado” debido al retraso. Pero afirmó que no hay cambio de rumbo, sino un periodo adicional “de pruebas”. Y la urgencia del cambio sigue ahí.
En este sentido, Francisco Javier Marchán, de Sage, pronosticó que, tras un comienzo de año en el que empresas y asesorías se centraron en cerrar balances e impuestos, poco a poco el tema de Verifactu se irá animando. Y pidió a todos seguir insistiendo para que el cliente asuma que los cambios en los procesos de facturación van a llegar sí o sí.
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¿Registro horario digital a la vuelta de la esquina?
Otro de los grandes cambios normativos que llegan es el que tiene que ver con el registro horario. La intención del Gobierno es hacer obligatorio que se lleve por medios digitales que garanticen su trazabilidad y que permitan enviar los datos de ficha a la Inspección de Trabajo. De esta manera, el papel o una hoja de Excel pasarán a la historia como herramientas de fichaje en España.
Víctor Pérez, de Adiss, dijo que, según las últimas informaciones publicadas, la ley podría estar lista para publicación en el BOE en el plazo de unas semanas. Federico Martínez señaló que, en cualquier caso, quedan interrogantes, como el acceso remoto a los sistemas de fichaje o el registro de las pausas.
Por otro lado, Víctor Pérez recordó que en principio se contemplaban nueve meses de plazo para que los fabricantes de soluciones de fichaje adapten su software desde que se oficialicen los requerimientos técnicos. Y que luego los clientes tendrán unos tres meses más para adquirirlas y funcionar con ellas. Aunque, eso sí, esos plazos siguen sin concretarse en un texto legal.
Francisco Javier Marchán insistió en que no hay fechas para el registro horario digital, pero el horizonte legal es claro: “No sabemos cuándo, pero sí sabemos que vamos adelante. Queda saber el detalle de los plazos y de cómo va a ser la implantación, pero está claro que detrás de todo esto está el empuje de la Inspección. Porque en cuatro o cinco años la relación con la Administración se va a revolucionar, y todo girará en torno al software y al aplicativo”.
En esta línea se manifestó Federico Martínez, de Wolters Kluwer: “La Administración lleva años digitalizando su relación con el empresario, el autónomo o el ciudadano, y este es un camino que no tiene vuelta atrás, y que además ahora se está acelerando con las normativas europeas. En este sentido, cuanto antes se adapten las empresas, mejor”.
Confluencia de la e-factura y Verifactu
Además de Verifactu, en el debate también se abordó las implicaciones de la próxima aprobación de la normativa de la factura electrónica -incluida en la Ley Crea y Crece, que regulará las transacciones entre empresas y que deberá estar lista en los próximos meses, aunque todavía no se haya aprobado el reglamento técnico. Federico Martínez, de Wolters Kluwer, explicó que el Ministerio ya habría emitido el dictamen y que faltaría que la Agencia Tributaria elabore la orden ministerial con los aspectos esenciales de la e-factura.
“Esto supondrá que coincidan en el tiempo la entrada en vigor de las dos normativas: la Ley antifraude y la factura electrónica, lo que hará que se solapen algunos plazos”. En su opinión, más que unificar fechas sería conveniente coordinar su aprobación para evitar confusiones entre las empresas.
Amelie Laurensou, de Yooz, quiso aclarar que la factura electrónica no consiste simplemente en enviar un PDF por correo electrónico, sino en utilizar un formato estructurado que permita el intercambio automático de información entre sistemas. En este sentido, la Ley Crea y Crece facilitará el intercambio de datos entre proveedores y clientes mediante formatos digitales estandarizados.
“Como fabricantes de software tendremos la responsabilidad de hacer la magia para que la información viaje de proveedor a cliente, intercambiando datos de un software a otro”, explicó. Laurensou recordó también que ya se han publicado dos borradores del reglamento con cambios importantes y que todavía existe debate sobre algunos aspectos. Aun así, lanzó un mensaje de tranquilidad a las empresas porque «los fabricantes de software están trabajando para que los usuarios puedan cumplir con ambas normativas cuando entren en vigor y para que su adopción sea transparente«.
Confusión entre normativas
Ana Isabel Martínez, de TeamSystem, recordó que todavía existe mucha confusión entre Verifactu y la factura electrónica. Si ambas normativas entran en vigor durante el año que viene, el desconcierto podría aumentar, ya que las dos afectan al mismo documento: la factura. “Aunque existen diferencias en cuanto a requisitos y obligaciones para las empresas, es necesario explicarlo bien para evitar malentendidos”, señaló.
Por su parte, Francisco Javier Marchán, de Sage, apuntó además que para muchas empresas resulta más atractivo hablar de facturación electrónica que de Ley antifraude. “No es sexy y a nadie le gusta ofrecer información de más a Hacienda”, comentó. Sin embargo, recordó que para llegar a la factura electrónica obligatoria primero es necesario contar con un software homologado que cumpla los estándares exigidos por la normativa.
Implantación progresiva
La entrada en vigor de la factura electrónica se producirá de forma escalonada. En primer lugar afectará a las empresas que ya operan con el sistema de Suministro Inmediato de Información (SII); Posteriormente se aplicará a las compañías obligadas a emitir facturas electrónicas; y en una última fase alcanzará a los autónomos que trabajan en relaciones business to business.
Federico Martínez, de Wolters Kluwer, recordó además que el funcionamiento técnico de la ley Crea y Crece también estará gestionado por la Agencia Tributaria. Por ello, considera que las empresas que aún dudan sobre la adopción de Verifactu, deberían comenzar cuanto antes su proceso de adaptación para evitar sustos y sorpresas finales. “Es mejor empezar a probar y adaptarse con tiempo. Si trabajas con un software que cumple la normativa, ganas tranquilidad y avanzas en el proceso de digitalización”, afirmó.
Víctor Pérez, de Adiss, destacó otro aspecto relevante pendiente de desarrollo: la comunicación del pago, que representará la fase final de la factura electrónica. Esta obligación implicará informar sobre el estado de pago de las facturas y gestionar esa comunicación final a través de plataformas tecnológicas conectadas con la Agencia Tributaria.
Según Pérez, este cambio obligará a las empresas a adoptar soluciones tecnológicas más avanzadas que permitan no solo emitir y recibir facturas, sino también automatizar los procesos de cobro y pago para cumplir con la legislación sobre morosidad.
El horizonte europeo del IVA digital
Más allá de estas normativas nacionales, el sector también observa con atención el avance del proyecto europeo VAT in the Digital Age (ViDA). Federico Martínez explicó que se trata de una iniciativa amplia de la Unión Europea para crear un entorno de IVA más homogéneo y digitalizado en todo el territorio comunitario.
Marchán, de Sage, añadió que el proyecto se apoya en tres pilares principales: la facturación electrónica obligatoria en las transacciones entre empresas dentro de la Unión Europea, un sistema de reporte fiscal prácticamente en tiempo real y la implantación de un modelo de IVA único para las operaciones intracomunitarias.
Además, adelantó que desde enero las empresas ya tienen nuevas obligaciones de reporte con los bancos, tal y como dio a conocer la SEPA. Una de ellas es la identificación de las transacciones recibidas, así como la comunicación del saldo inicial y final de las empresas. En este contexto, recomendó a las compañías adelantarse a los requerimientos normativos e iniciar cuanto antes su proceso de digitalización.
Finalmente, Víctor Pérez quiso poner en valor el papel de los fabricantes de software en este proceso de transformación. “Para muchas asesorías y despachos somos una especie de agentes digitalizadores en los que confiar para llevar a cabo un proceso de automatización seguro, transparente y adaptado a las necesidades de las empresas”.







