El próximo mes de agosto, Dell iniciará un recorte de las promociones que realiza vía e-mail a usuarios domésticos y pequeñas oficinas de Estados Unidos. Se trata de una estrategia que se alargará en el tiempo durante 18 meses y que en principio afectará a los ordenadores portátiles Inspiron y a la gama de televisores del fabricante. En concreto, Dell, que sigue haciendo del modelo de venta directa su principal arma de negocio, espera reducir en un 70% el número de promociones para cada línea de producto y en cerca del 80% las pensadas para productos individuales. A través de estos correos electrónicos, la compañía no sólo proporciona descuentos en cada pedido, sino que también ofrece la posibilidad de completar un PC, a un coste especial, con memoria adicional o una pantalla plana. Según fuentes del fabricante, el recorte de las promociones obedece a que durante los últimos trimestres ha descendido su rentabilidad entre los usuarios domésticos y las pequeñas oficinas, que ahora representan el 15% de sus ingresos totales.
Asimismo, todo indica que estas ofertas por e-mail se han visto eclipsadas por las propuestas de competidores como HP, que ha sacado al mercado equipos de bajo coste gracias a que integran componentes muy baratos pero de gran calidad.
En los últimos años, Dell ha invertido 100 millones de dólares para mejorar las relaciones con los consumidores, aumentando su personal dedicado a ventas, soporte técnico y atención de llamadas.


