Nokia y Siemens han anunciado conjuntamente la fusión de sus filiales de infraestructuras y servicios de redes de comunicación. Quedan excluidos del acuerdo los negocios de fabricación de terminales. La sociedad resultante, Nokia Siemens Networks, con sede en Finlandia, estará participada en un 50% por cada compañía y será el tercer proveedor mundial del sector. La operación está valorada en unos 31.600 millones de dólares y, según los datos financieros de 2005, la unión genera una facturación conjunta de unos 15.800 millones de euros. La nueva compañía tiene previsto iniciar sus actividades con una plantilla de 60.000 empleados, pero los responsables han anunciado que tienen previsto reducir la misma entre un 10% y un 15% en los próximos dos años. El actual vicepresidente y director general de la división redes de comunicación en Nokia, Simon Beresford-Wylie, será el nuevo presidente una vez que se consume la unión, que se espera sea antes de enero de 2007. Ambas compañías preven que esta fusión les reporte unos ahorros en costes de investigación y desarrollo de 1.500 millones de euros anuales hasta 2010.
Esta fusión es una respuesta a la compra de Lucent por parte de Alcatel por valor de 13.400 millones de dólares, con una previsión de facturación de 25.000 millones de dólares, con lo que se creaba de esta manera un gigante de las telecomunicaciones.


