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La burbuja salarial en el mundo de la seguridad informática

Seguridad

Un técnico junior empieza cobrando 30.000 euros, y uno con cierta experiencia puede rondar los 45.000. Así están las retribuciones en el boyante sector de la seguridad

Euros.
Euros.

En todo el mundo, pero sobre todo en los países más avanzados, el sector tecnológico se enfrenta a un problema muy grave y de difícil solución: no hay personal formado para mantener las crecientes demandas de las compañías e instituciones. En otras palabras, la tan verbalizada “transformación digital” está en el alero porque no hay suficientes manos (o cerebros) que la hagan realidad. Según Cisco, una de las compañías que desde hace años lleva poniendo el grito en el cielo por este asunto, actualmente hay casi un millón de puestos de trabajo tecnológicos sin cubrir en Europa por falta de aspirantes.En España, rondan los 85.000.

Este desequilibrio entre oferta y demanda ha creado una burbuja salarial en algunos sectores, como el big data, la analítica o la seguridad. En el caso de la seguridad, la aparición diaria de nuevas amenazas y vulnerabilidades, y también de soluciones para hacerles frente, hace que encontrar candidatos para cubrir todos los frentes sea casi imposible. “El avance de la tecnología es diario. En otras áreas tecnológicas no se requiere este reciclaje continuo. Aquí cada día hay una nueva funcionalidad, una nueva amenaza o una nueva start-up que ha entrado en el negocio”, relata Javier Modubar, director general de Ingecom, un mayorista muy volcado en el mundo de la seguridad. De hecho, Modubar está convencido de que el ritmo de actualización supera la capacidad de los técnicos para aprender.

Albert Corbella, responsable de la división IT de Spring Professional, área de selección de informáticos del grupo Adecco, señala que España tiene un problema añadido. Y es que en los últimos años se está convirtiendo en un destino para el nearshore, es decir, que muchas multinacionales deslocalizan servicios y los ofrecen desde aquí a todo el mundo, con lo que también la búsqueda de perfiles de estas corporaciones presiona al alza el sueldo de los técnicos. “Muchas empresas europeas y americanas deslocalizan por tema de costes”, afirma Corbella.

Hasta 100.000 euros anuales

Un informe de finales del año pasado de la firma de colocación Experis IT, perteneciente a ManpowerGroup, confirmaba la burbuja salarial del sector. Y es que en un país con un salario medio de unos 22.000 euros brutos anuales, hay perfiles donde la retribución media es casi el doble. En ese informe, los mejor pagados eran, por este orden: los técnicos de business intelligence (42.000 euros) y los consultores SAP (40.000 euros). E inmediatamente por detrás venían los expertos en seguridad, con 38.000 euros de media.

Javier Modubar, Ingecom.
Javier Modubar, Ingecom.

Javier Modubar, cuya empresa comercializa soluciones de Intel Security, Forescout o Mobileiron, entre otros, confirma que un técnico junior empieza a cobrar unos 30.000 euros, y que después de 6 o 7 años de experiencia, puede llegar a 50.000 e incluso 60.000 euros anuales. “Hay gente que puede cobrar hasta 100.000 euros”, llega a decir Modubar. Por su parte, Albert Corbella, de Spring Professional, revela que un director de seguridad puede llegar a los 90.000 euros de retribución bruta. Mientras tanto, Daniel Laguna, CIO del mayorista GTI, está de acuerdo con casi todos los datos que aportan los otros consultados, aunque dice que los perfiles altos se quedan en unos 50.000 euros de retribución.

“El mercado se ha reactivado porque hay mucho ruido en torno a la seguridad y los ataques, y las grandes empresas se han decidido a invertir”, añade Laguna. Sin embargo, el mundo de la seguridad es muy variado y no todas las áreas viven este boom en las retribuciones. Según Modubar, se paga muy bien todo lo que tiene que ver con APT, análisis forense con herramientas avanzadas, tecnología DLP para prevención de pérdida de datos o NAC (control de acceso a la red).

Para Laguna, de GTI, las empresas sobre todo están interesadas en expertos que les permitan afrontar ataques de denegación de servicio o robos de información. Mientras tanto, en Adecco han detectado que los perfiles más solicitados son los de auditor de seguridad, hacker ético (gente con grandes conocimientos y que pone a prueba la fortaleza de las redes empresariales) y experto en vulnerabilidades. Por fabricantes, Corbella asegura que tienen mucha demanda de certificados en Fortinet, Palo Alto o Cisco, entre otros.  

Excesiva movilidad laboral

La burbuja salarial pone contra las cuerdas el modelo de negocio de fabricantes e integradores, y hace muy difícil a los proveedores del servicio justificar sus altos precios ante los clientes. Javier Modubar asegura que las compañías comparan el precio de los servicios de seguridad con otros servicios informáticos, como el de mantenimiento de PC, muchos más bajos, y por eso les cuesta pagar. Como reacción, las empresas que implantan estas soluciones no repercuten del todo los costes de personal en la factura final, con lo que “se reducen los márgenes”, explica Modubar. El resultado final de todo ello es que la calidad del servicio y los tiempos de implantación se reducen.

“Mucha tecnología que se instala no se acaba adaptando a las nuevas amenazas, y así las soluciones se acaban degradando”, añade el responsable de Ingecom. Por su parte, Albert Corbella asegura que hay proyectos que se tienen que abandonar porque los salarios los hacen inviables. Otro problema añadido de la inflación salarial es que los técnicos se van a la competencia a la primera oportunidad en busca de retribuciones siempre crecientes, lo que desincentiva la inversión en formación por parte de quienes les contratan. Para evitar esta excesiva movilidad empresarial, Javier Modubar recomienda fidelizar al trabajador ofreciéndole algo más que un buen salario.

Daniel Laguna, CTO del mayorista GTI.
Daniel Laguna, CTO del mayorista GTI.

Los grupos de hacking pueden ser la solución

Acabar con la burbuja salarial no es fácil. “Sinceramente no sé cómo se podría relajar este asunto para evitar las tensiones en las retribuciones”, dice Albert Corbella, de Spring Professional. Muchos analistas dicen que el problema está en la falta de vocaciones estudiantiles. La demanda está muy por encima de la oferta en forma de graduados que cada año salen de las facultades de Informática o Telecomunicaciones. Sin embargo, Daniel Laguna, de GTI, cree que la seguridad acaba gustando a los jóvenes porque hay muchos que se sienten inicialmente atraídos por el mundo del hacking. “En la universidad hay muchos grupos de hacking, y los fabricantes deberían estar ahí para captarlos”, recomienda.    

LA PREGUNTA
¿Va a haber roturas de stock en el canal en la recta final de 2020?