La carrera por la inteligencia artificial está disparando los resultados de las grandes tecnológicas. Pero también sigue generando dudas en el mercado. Gigantes como Microsoft, Alphabet y Amazon han presentado cifras históricas de negocio en el último trimestre, confirmando el bum del sector, aunque con un trasfondo cada vez más evidente: el enorme coste de sostener ese crecimiento.
En una jornada clave para los mercados, los resultados han vuelto a girar en torno a una misma pregunta: ¿puede la inteligencia artificial justificar el ritmo actual de inversión? No hay que olvidar que las grandes tecnológicas (Microsoft, Alphabet, Amazon y Meta) prevén invertir entre 600.000 y 650.000 millones de dólares en 2026 en infraestructura ligada a la IA, lo que supone un 65% más que en 2025. Esta cifra es algo menos la mitad del PIB de España en un año.
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Microsoft: la nube y la IA consolidan el liderazgo
La compañía dirigida por Satya Nadella ha registrado un beneficio de casi 98.000 millones de dólares en los nueve primeros meses de su ejercicio fiscal, un 31% más. Mientras tanto, los ingresos superaron los 241.000 millones, casi un 18% más.
El motor vuelve a ser la nube, elemento imprescindible para hacer realidad la IA en las empresas. La división Intelligent Cloud, donde se integra Azure, creció un 29% en ingresos, hasta los 98.500 millones de dólares. En el caso concreto de Azure, el negocio se disparó un 40% solo en el último trimestre. Microsoft asegura que ya genera más de 37.000 millones de dólares anuales en negocio vinculado a inteligencia artificial. Eso sí, la parte de informática personal de Microsoft, vinculada a la comercialización de Windows y Xbox, se mantuvo en niveles parecidos al año pasado.
Alphabet: la IA impulsa un beneficio que se dispara
También Alphabet ha sorprendido al mercado. La matriz de Google ganó más de 62.500 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un 81% más. Mientras tanto los ingresos crecieron un 22%, hasta rozar los 110.000 millones de dólares.
El negocio publicitario sigue siendo clave en la empresa del buscador, pero la nube gana protagonismo: Google Cloud aumentó sus ingresos un 63%, hasta superar los 20.000 millones de dólares en el trimestre, consolidándose como uno de los pilares en la batalla por la infraestructura de IA.
El consejero delegado, Sundar Pichai, destacó el “fuerte impulso” de la inteligencia artificial en todo el negocio, desde el buscador hasta los modelos avanzados como Gemini, que ya empiezan a traducirse en ingresos.
Amazon: beneficios al alza, pero gasto disparado
Por su parte, Amazon sigue creciendo. En concreto lo hizo un 17% en el trimestre, hasta los 181.500 millones de dólares. Además, el beneficio de la empresa de Jeff Bezos se disparó un 77%, hasta más de 30.255 millones. Sin embargo, los analistas siguen preocupados con el gasto. Solo en tres meses, la compañía invirtió más de 44.000 millones de dólares en capital, principalmente en centros de datos e infraestructura de IA.
Amazon Web Services (AWS), la división cloud del gigante del comercio electrónico, creció un 28%, pero la presión sobre el flujo de caja y la escalada de inversión empiezan a generar inquietud entre los inversores. De hecho, el mercado reaccionó con caídas tras la publicación de resultados.
Un test con cada presentación de resultados
En líneas generales, las tres grandes tecnológicas que han dado resultados estos días comparten una misma tendencia: crecimiento sólido impulsado por la inteligencia artificial, pero acompañado de un aumento sin precedentes del gasto, lo que a su vez genera dudas en los inversores. Este auge ha impulsado al conjunto del mercado —especialmente al índice S&P 500—, pero también ha elevado la incertidumbre. Se sigue cuestionando si las multimillonarias inversiones en infraestructuras, chips y centros de datos podrán traducirse en retornos sostenibles. A esto se suman factores externos, como tensiones geopolíticas o el encarecimiento de la energía, que podrían impactar directamente en los costes operativos del sector.
Por ahora, el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial sigue sosteniendo el rally bursátil. Pero cada presentación de resultados es un test para el sector tecnológico mundial.







