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España va por delante en adopción de IA, pero tiene menos gobernanza y visibilidad, según Red Hat


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La mayoría de los CIO españoles encuestados (85 %) por Red Hat confía en que sus agentes de IA operan de forma segura, sin embargo, solo el 30 % puede determinar con exactitud dónde se almacenan y procesan los datos

Publicado el 28 oct 2026

Mónica Hidalgo

Directora Channel Partner



Julia Bernal, responsable de la región Mediterránea en Red Hat
Julia Bernal, responsable de la región Mediterránea en Red Hat



España va por delante en adopción de IA, pero debe acelerar para tener mayor gobernanza y visibilidad, según Julia Bernal, máxima responsable de Red Hat en España. Esa también es una de las principales conclusiones del informe elaborado por la compañía para identificar el grado de implantación de la inteligencia artificial en las organizaciones y realizado entre 1.400 CIOs, 100 de ellos españoles.

«Nos encontramos en un punto de inflexión muy importante después de dos años de despliegue de la IA y de agentes autónomos en entornos empresariales“. Julia Bernal iniciaba con esta contundencia la presentación del último informe desarrollado por Red Hat sobre el alcance de la adopción de la IA empresarial y la gestión de riesgos.

De acuerdo a la investigación desarrollada por Red Hat, si bien los agentes autónomos ya están presentes en todas las organizaciones incluidas en las muestra del estudio, persiste una brecha crítica entre la gobernanza percibida y la visibilidad operativa real. En esta transición hacia la IA, el escenario de seguridad también se transforma porque la inteligencia artificial es una herramienta muy potente, pero en manos de los adversarios puede resultar muy peligrosa. «Se acelera la brecha de vulnerabilidad en un tiempo record“.

Para ayudar a las organizaciones a asumir los nuevos retos de la IA, Red Hat confía en su canal de distribución, al que considera su compañero de viaje. «El canal forma parte de un ecosistema que incluye desde proveedores de hardware a empresas de software y servicios y ahora también partners de ciberseguridad. «Buscamos partners que nos puedan ofrecer valor añadido“

En el repaso de las principales conclusiones del informe, Julia Bernal destaca que la IA ya ha salido de su fase de experimentación y está en plena fase productiva, «los agentes ya forman parte del ecosistema empresarial y hemos entrado en una siguiente fase“.

Como segunda gran conclusión se señala que las organizaciones tienen una gran confianza para gobernar estos sistemas (85% de los CIOs en España), aunque ese optimismo podría esconder una importante falta de visibilidad como demuestra que solo el 30 % de los encuestados afirma conocer con precisión los flujos de datos dentro de su organización, así como los lugares donde estos se almacenan y procesan.

A este porcentaje se une que solo algo más de de dos de cada diez (22%)  cuentan con una visión exhaustiva de su cadena de suministro de software y de sus dependencias directas e indirectas. Apenas un tercio (28 %) evalúa de forma continua los riesgos derivados de los proveedores de IA más allá de la fase inicial de adopción.

“Para gobernar la IA con eficacia, lo primero es tener visibilidad total. Las organizaciones deben rastrear los flujos de datos, los componentes de software y el ciclo de vida de los agentes antes de escalar. Al mismo tiempo que acelera la productividad, la IA multiplica los riesgos de vulnerabilidad. Para mitigarlos, es fundamental contar con una cadena de suministro de software segura y una gestión abierta de parches respaldada por la comunidad abierta“, asegura Bernal.

Importantes retos de seguridad

Las empresas españolas están acelerando su curva de adopción de la IA: el 37 % de los encuestados asegura confiar plenamente en las barreras de seguridad probadas, la monitorización continua y los sistemas automatizados de intervención. Otro 48 % manifiesta una “confianza razonable” en tener bajo control la seguridad y el cumplimiento, aunque reconoce pequeñas lagunas en sus medidas de control y supervisión.

Sin embargo, en entornos de producción, el intercambio de datos sin supervisión entre plataformas empresariales, servicios en la nube y modelos externos de IA puede generar riesgos. El 47 % de las organizaciones españolas reporta pequeñas carencias en la visibilidad de los flujos de datos; el 22 % ya ha implementado funciones de IA sin comprender del todo estos flujos; y el 1 % tiene con una visión muy limitada de dónde se almacenan los datos.

En comparación, la visibilidad varía notablemente entre los diferentes países encuestados: mientras que el 61 % de los encuestados en Sudáfrica afirma tener una visibilidad end-to-end de los flujos de datos, las organizaciones francesas se quedan en un 31%.

Para las empresas españolas, que deben desenvolverse en marcos normativos estrictos como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley de IA de la Unión Europea, garantizar una trazabilidad de datos verificable a lo largo de todo su ciclo de vida sigue siendo esencial para evitar incumplimientos legales y fugas de información.

Rápida respuesta ante vulnerabilidades

El gran riesgo de las dependencias indirectas de software

Hasta un 79 % de las empresas españolas consultadas señala ser capaz de parchear vulnerabilidades críticas de software en un plazo de 24 horas tras la publicación del parche corrector. El resto tarda unos pocos días, y ninguna indica demorarse más de una semana.

Sin embargo, la mayoría de las compañías desconoce con exactitud qué componentes de software están en uso. Solo el 22 % dispone de una visión completa y constantemente actualizada de todos los componentes de código abierto que utiliza, incluidos su origen, números de versión y dependencias directas e indirectas. La media entre el conjunto de países se sitúa justo por debajo del 33 %.

Si bien el 36 % de las empresas tiene un buen conocimiento de los componentes y versiones, admite limitaciones a la hora de identificar los orígenes y las dependencias indirectas. El 35 % conoce los principales componentes de código abierto que utiliza, pero no dispone de una visión completa de la cadena de suministro de software en sentido amplio.

Ninguna de las empresas encuestadas deja de realizar un seguimiento sistemático de su cadena de suministro de software de código abierto.

Las dependencias indirectas son habituales en multitud de proyectos de software de código abierto, lo que implica que integran librerías, frameworks y otros elementos procedentes de proyectos de terceros. Estas dependencias pueden conllevar riesgos notables para el ecosistema tecnológico de una organización, en especial si no se evalúan con eficacia (78 %)

Monitorización continua

En lo que respecta a la evaluación de los riesgos asociados a los proveedores de IA, solo el 28 % de las compañías españolas declara estar bien preparada y contar con criterios cuantificables y monitorizados de manera continua en sus operaciones diarias con IA. Esta cifra supera con creces la de los Países Bajos, por ejemplo (poco menos del 22 %), pero queda sensiblemente por detrás de la de Italia (51 %).

Aunque el 34 % de las empresas encuestadas en España lleva a cabo una evaluación de riesgos previa a la implementación de nuevas tecnologías de IA, tiene dificultades para supervisar y valorar dichos riesgos con posterioridad. Un 32 % confía únicamente en una evaluación inicial, lo que puede resultar insuficiente en un entorno de IA en rápida evolución donde los modelos, los datos, los requisitos normativos y las amenazas varían casi a diario.

Los encuestados son plenamente conscientes de este reto y de la necesidad de abordarlo mediante metodologías medibles y gestionadas internamente. Solo el 4 % de las organizaciones españolas depende de forma exclusiva de auditorías externas, certificaciones y garantías contractuales para sus análisis de riesgos. Y apenas un 2 % se basa en la reputación del proveedor y en experiencias pasadas, o carece de un enfoque estructurado para evaluar dichos riesgos.

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