El encarecimiento de la memoria y las restricciones globales de suministro de este componente están obligando a los grandes fabricantes tecnológicos a endurecer sus condiciones comerciales. Hewlett Packard Enterprise (HPE) y Cisco han comunicado a sus partners cambios relevantes en contratos, políticas de cancelación y validez de precios, en un movimiento que refleja la creciente volatilidad del mercado de infraestructuras IT, según ha publicado en los últimos días CRN.com, el medio de referencia para el canal de distribución tecnológico en Estados Unidos.
HPE ha introducido una nueva cláusula contractual que permite ajustar los precios hasta la fecha de envío en pedidos de servidores y soluciones vinculadas a su plataforma de IaaS GreenLake. La decisión responde al aumento sostenido del coste de componentes clave y a la escasez de suministro que afecta a toda la industria.
En una carta enviada a partners el 5 de febrero, Simon Ewington, vicepresidente senior de canal de HPE a nivel mundial, explicaba que la compañía ha reducido la validez de los presupuestos de 30 a 14 días, con las excepciones del sector público, las transacciones B2B y el suministro OEM, y ha actualizado los términos contractuales para permitir modificaciones de precio antes del envío.
Aunque la compañía reconoce el cambio, HPE insiste en que los ajustes serán poco frecuentes. Según Ewington, la previsión es que la mayoría de partners no experimenten variaciones, y que, en caso de producirse, existirá flexibilidad para modificar o cancelar pedidos. De hecho, la empresa ha confirmado que los pedidos podrán cancelarse en cualquier momento hasta el envío, tanto por parte de HPE como de los partners.
Los cambios no afectan a pedidos GreenLake aceptados antes del 4 de febrero. Además, HPE recomienda a su canal solicitar presupuestos separados para computación y almacenamiento, con el objetivo de mejorar la gestión de la volatilidad.
La crisis impacta especialmente en componentes como la memoria DRAM, NAND, unidades SSD y componentes para redes de alto rendimiento, elementos esenciales para servidores, nube híbrida y networking.
Por su parte, Cisco también ha actualizado su política de cancelación de pedidos de computación, reservándose el derecho a cancelar órdenes hasta 45 días antes del envío, según publica CRN.com. Asimismo, la empresa podrá ajustar precios cuando se produzcan aumentos significativos en costes de componentes, fabricación, aranceles, tipos de cambio u otros factores externos entre el pedido y la entrega.
La compañía también ha adelantado que modificará el periodo de protección de precios de las ofertas, aunque todavía no ha detallado el nuevo marco. Desde la dirección de ventas globales de partners, liderada por Tim Coogan, Cisco asegura que trabajará con mayoristas y partners para implementar los cambios operativos.
Ambos movimientos evidencian una tendencia clara: el sector TI está trasladando la volatilidad de la cadena de suministro a las condiciones comerciales. El crecimiento acelerado de la demanda impulsada por la inteligencia artificial ha disparado las necesidades de memoria y almacenamiento por encima de la capacidad productiva, generando plazos más largos, oferta limitada y costes al alza.







