Opinión

¿Tocado y hundido?

La cancelación definitiva del Mobile World Congress es una noticia triste, se mire como se mire. Después de una semana de continuos sobresaltos por el goteo de anulaciones la historia ha culminado con la cancelación en 2020 de uno de los principales eventos mundiales del sector TI. Que además se celebraba en Barcelona, en España, en definitiva. Desde que LG anunciara que no asistiría al MWC por miedo a la propagación del coronavirus, hasta que Orange y Vodafone se sumaron a la lista de deserciones, pasaron apenas diez días de vértigo que culminaron con la  estocada definitiva a una edición tocada de muerte.

La reunión de la GSMA no fue más que la antesala al velatorio de una muerte anunciada que, además, supone la pérdida de cientos de millones de euros, perjudica considerablemente a Barcelona y hunde el prestigio de España como organizadora de eventos. La pregunta que hoy a todos nos ronda en la cabeza es si realmente ha sido el coronavirus la razón primordial de la clausura del evento o si existen otros motivos, estratégicos, comerciales o de otra índole, no quiero decir espurios, que han precipitado el cierre de puertas.

Se barajan muchos: la ausencia de grandes lanzamientos de productos, el alto coste de la inversión, la guerra comercial entre Estados Unidos y China, el mínimo ROI o el final de ciclo de vida, son algunos de los esgrimidos, todos ellos legítimos, pero que al no vincularse a la decisión final están provocando ya enormes daños colaterales que podrían amenazar la continuidad posterior del Mobile World Congress.

La absoluta normalidad que ha reinado en la celebración de eventos de similares características al Mobile World Congress, como el ISE esta misma semana en Amsterdam, confirmaban que no era el coronavirus la razón primordial de las ausencias.  Allí no había mascarillas ni histerias colectivas, como así rezaba la crónica de Juan Cabrera desde Holanda.

Otras noticias también aseguran que no corre peligro la celebración del Salón del Automóvil de Ginebra el próximo 4 de marzo y donde aún no se ha producido ninguna, ni una sola, cancelación por parte de los grandes fabricantes del sector de automoción. De hecho, las autoridades suizas han llamado a la calma y comentado que de momento no hay ningún caso confirmado en el país. Y eso que algunas fuentes aseguran que dos de los casos de coronavirus en nuestro país son de pacientes extranjeros contagiados en los Alpes.  

Unas pocas compañías, entre ellas algunas de las grandes como HP, ya habían optado semanas antes por no renovar su asistencia como expositores. No consideraban oportuno asistir y así lo comentaron, en petit comités y sin grandes alharacas. Punto.

El compromiso de la GSMA es que el MWC tendría continuidad en Barcelona hasta 2023, ¿serán capaces de cumplir su promesa? De momento ya empieza a haber daños colaterales constatables: En la página web de la Fira no aparece la cita del ISE que, en principio, debía trasladarse desde Amsterdam a Barcelona en la próxima edición de 2021. 

LA PREGUNTA
¿Va a haber roturas de stock en el canal en la recta final de 2020?